Miembros de la policía, vestidos de civil, allanaron la noche del sábado las casas de los pueblos cercanos a Damasco. En los últimos dos días se registraron 112 muertos
Las fuerzas de seguridad y hombres armados leales a Assad mataron al menos a 112 personas en los últimos dos días cuando dispararon contra las manifestaciones realizadas para exigir libertades políticas y el fin de la corrupción el viernes y en los concurridos funerales de las víctimas un día después.
Los ataques fueron los más sangrientos, y las manifestaciones fueron las más grandes desde que comenzaron las protestas en la sureña ciudad de Deraa en la estratégica planicie de Hauran, cerca de la frontera con Jordania, hace cinco semanas.
"¡Bashar al-Assad, traidor! Cobarde. Llévate tus soldados al Golán", gritaban los manifestantes el sábado, censurando a Assad por ordenar a sus fuerzas que ataquen a su propio pueblo en lugar de liberar los Altos del Golán, donde la frontera con Israel se ha mantenido en paz desde un cese del fuego de 1974.
Agentes de seguridad vestidos de civil que portaban fusiles de asalto entraron en las casas del suburbio de Harasta poco después de la medianoche, en la madrugada del domingo, arrestando a activistas de la zona, conocida como Ghouta, o el viejo distrito jardín de la capital.
Assad levantó el Estado de Emergencia esta semana, que estuvo vigente desde que el Partido Baath se hizo con el poder hace 48 años, en un intento por reducir las críticas de los manifestantes y de la comunidad internacional sobre el uso de la fuerza letal contra los civiles. Opositores dicen que la represión a los manifestantes y los arrestos que siguieron a la medida muestran el gesto era vacío.
Video Macabro
Assad ha expulsado a la mayoría de los medios extranjeros desde el país durante su represión a los manifestantes, así que los reportes independientes de los hechos de violencia son difíciles de verificar.
Los manifestantes han estado usando el internet para divulgar imágenes de la violencia, muchas de ellas han sido explícitas. Un video publicado en el sitio de internet YouTube mostró a una multitud marchando cerca de la plaza Abbasside en Damasco, supuestamente el viernes, gritando "el pueblo quiere derrocar al régimen", antes de que se escuchara el sonido de disparos.
Los manifestantes levantaron sus manos para mostrar que no estaban armados. Los disparos se intensificaron, un joven cayó y brotaba sangre desde su cabeza y espalda. Sus camaradas lo sacaron, pero arrojaron su cuerpo cuando el sonido de las balas se reanudó.
En la aldea de Abada, a 10 kilómetros de Damasco, activistas por los derechos humanos dijeron que las fuerzas de seguridad estaban evitando que los heridos en las protestas del viernes lleguen al hospital. Un clérigo en contacto con el pueblo de Nawa, cerca de Deraa, dijo que los residentes le contaron que las fuerzas de seguridad habían disparado de manera indiscriminada.
Asesorado por su familia y un aparato de seguridad omnipresente, Assad, de 45 años, tiene el poder absoluto luego de haber ignorado las demandas para transformar al sistema anacrónico y autoritario que heredó cuando reemplazó a su difunto padre, el presidente Hafez al-Assad, en el 2000.
En una medida impensable hace sólo cinco semanas en Siria, dos legisladores de Deraa en el Parlamento del país renunciaron el sábado para protestar contra las muertes de los manifestantes.
Las protestas del fin de semana pasado se extendieron desde la ciudad portuaria de Homs, Hama, Damasco, sus suburbios y poblaciones del sur. La cifra de muertos en las manifestaciones aumentó a cerca 350 personas, más decenas de desaparecidos, desde el inicio de las protestas el 18 de marzo, dijeron activistas de los derechos humanos.
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