Tanto el delegado de ATE como el titular de SITEA hicieron denuncias contra la administración de la empresa provincial de transportes y el funcionario que la dirige. Destacaron que hay micros que son sacados fuera de servicio con fines políticos. Indicaron el pago a policías por servicios extraordinarios pero que no se cumplen.
Víctor Hugo Dagfal, de SITEA, hizo una denuncia por corrupción contra el director de la empresa de Troles, el señor Salcedo: “Salcedo tiene un yerno, que es un policía que está designado a Casa de Gobierno pero lo ha traído acá y anda de civil. Hemos repartido la foto por medio de nuestro correo electrónico, porque le hace pagar un horario extraordinario que no cumple. El yerno trabaja de 8 de la mañana a las 14 y resulta que después cobra horario extraordinario. Hay otra persona más en el listado, un tal González que también cobra y acá no lo conocen, ni en la Terminal Bandera de los Andes. Creemos que es un palo blanco porque no existe. Entonces hay dos irregularidades, por un lado, uno que no cumple y, por otro, alguien que ni siquiera los policías de acá lo conocen y trabaja en la subcomisaría de Carrodilla. Esto lo presentamos en la unidad fiscal de Correa Llano y esperamos que se investigue rápidamente para evitar que escondan todo”.
Por otra parte, trabajadores de la empresa de troles denunciaron la utilización de vehículos con fines políticos. Manifestaron que sacan de servicio algunas unidades para cumplir con tareas de carácter político. Aludieron, concretamente, a los jóvenes con remeras azules que acompañaron al gobernador Celso Jaque en la Fiesta de la Vendimia.
Según Jorge Chávez, delegado de ATE, esos individuos fueron trasladados en micros de la Empresa Provincial de Transportes, que administra el servicio de troles. “Fueron 12 coches que se sacaron de servicio lo que, lógicamente, resintió el servicio: “En la Vendimia había un grupo de jóvenes con remeras azules que le hicieron un cordón al señor gobernador; a ellos los trasladamos nosotros. Nos sacaron del servicio, los tuvimos que esperar y luego llevarlos, incluso, algunos se enojaron porque vivían en zonas denominadas rojas y nos obligaban a transportarlos. Esto es un bastión político, todos los políticos que han venido, incluso un senador que hizo la campaña política para un concejal, venían y usaban los teléfonos”.
Comentá la nota