Ayer por la tarde unas cien personas se congregaron en la plaza que está ubicada en la estación de ferrocarril para pedir justicia por los tres jóvenes que fueron asesinados en la ciudad en menos de cuatro meses. Se vivieron momentos de gran tensión en la puerta de la comisaría Segunda y en el Municipio.
La columna humana se enfiló hacia la comisaría Segunda con diversos carteles que clamaban justicia. Con una pancarta que versaba “Justicia por Marito. Basta de Muertes. Imposible Olvidar. Faltan Culpables”, los manifestantes comenzaron su trayectoria por la avenida Colón.
Los comerciantes se sumaban al pedido con sus palmas y varios automóviles detenían su andar para acompañar esta iniciativa con bocinazos.
Con diversos carteles que pedían “Queremos la verdad y a los asesinos”, “Justicia por Marito”, “Sociedad sin justicia, asesinos beneficiados”, “Muertes injustas, culpables sueltos”, “¿Dónde estabas? Giménez, Ilundayn”, “¿Qué pasó con el Tandil Soñado?” se dirigieron hacia la comisaría.
Momentos de tensión
Una vez en la seccional policial, detuvieron su marcha e hicieron sentir su desesperado reclamo. Una fila de policías aguardaba en la puerta de la dependencia la llegada de los manifestantes.
Ni bien se detuvieron en el lugar, Marcela Aranda, la hermana de Mario Maciel, cuestionó que “ahora está la policía. ¿Dónde estaban cuando mataron a mi hermano?”.
Inmediatamente, procedió a realizar inscripciones con aerosol en el piso de la comisaría clamando justicia por su hermano. “Cada vez que entres a la comisaría te vas a acordar de lo que le hicieron a mi hermano”, advirtió tras realizar las pintadas. Pocos minutos después aparecieron el comisario Frassi y el sub comisario Aranda, que permanecieron alrededor de media hora frente a la multitud que cuestionaba duramente el accionar de los uniformados. Mientras que los manifestantes clamaban la presencia del jefe distrital Jorge Giménez y del titular de la Jefatura Departamental Claudio
Ilundayn, ninguno de los dos se hizo presente, a pesar de que estaban adentro de la dependencia. Por lo cual Frassi y Aranda tuvieron que poner la cara frente a las airadas las críticas de los manifestantes que expresaron su furia mediante cuestionamientos e insultos.
La suegra de Mario Maciel fue una de las que mostró la desesperación que vive la familia. Tomó entre sus brazos al pequeño de un año, hijo del joven asesinado, y le dijo a la policía: “vean al nene que dejaron sin padre”. Y agregó que “mi yerno murió como un perro. Hoy yo tengo un nieto que pide su papá y no está. Véanlo, es un ángel y no tiene a su padre. ¿Cómo vamos a hacer para criarlo?”.
En tanto, Marcela Aranda, expresó toda su bronca e impotencia por el homicidio de su hermano y la falta de respuestas. En la propia cara de Frassi dijo “yo tengo que salir a buscar a los testigos porque ustedes no hacen nada. Ahora salen a los medios a decir que no hubo negligencia”.
Si bien la multitud en todo momento reclamaba la presencia del comisario Giménez, no tuvieron resultados. “Voy a hacer todo lo posible para que los saquen a todos. Cuidan a los chorros y asesinos”, cuestionó Aranda.
“Estamos esperando que nos hablen como hacen con los medios”, agregó, esperando una respuesta de Giménez o Ilundain, que son los que salieron a hablar públicamente días atrás. Pero el reclamo fue en vano.
Luego de unos 30 minutos de tensión, gritos e insultos, aparentemente el comisario Frassi no quiso esperar más el apoyo de sus superiores y decidió hablar con la familia.
“Lo único que te puedo decir es discúlpame por todo el dolor que estamos causando, no puedo darte precisiones de la investigación porque es secreto de sumario. Yo te voy a pedir que si tenés algo para entregarnos que facilite la investigación lo hagas”, dijo en diálogo con la hermana del joven.
Sin embargo, Marcela no se mostró conforme con las explicaciones del comisario y sin titubear le dijo que no confía en la policía.
En la Municipalidad
La tensión luego se trasladó a las puertas de la Municipalidad. En el trayecto de la marcha se sumó la Corriente Clasista y Combativa al reclamo.
Cuando llegaron al Municipio, Marcela realizó pintadas de “Justicia por Marito, Nito y Estani” y “Basta Lunghi” en las paredes exteriores del palacio comunal, al igual que en la vereda y en la entrada. Además, pegaron dentro de la municipalidad carteles que pedían “Justicias por Marito”, “Que los culpables paguen” y “queremos la verdad y a los asesinos”.
Esquivel se acercó a la hermana de Maciel y le dijo que Lunghi quería hablar con ella y los familiares de Nito y Giacone pero sin la prensa presente. Sin embargo, Marcela se mantuvo firme en la postura de que quería a los medios presentes.
“Si Lunghi no tiene nada que ocultar que hable delante de los medios porque ellos son los únicos que me escucharon desde el principio y que me ayudaron”, afirmó.
Finalmente, luego de varios minutos los familiares ingresaron a hablar con el jefe comunal que se mantuvo firme en su postura de que la prensa no participara de la reunión.
Al salir del cónclave Marcela explicó que “Lunghi me dijo que él no tiene en sus manos la seguridad, que él hace lo que puede, que la policía no está en manos de él, la fiscalía tampoco, que eso está en manos de la Provincia. Y que él tampoco controla la seguridad de Sol”.
“Yo le pedí ayuda para mi sobrino porque el único sostén que tenía era mi hermano. Se ofreció para llevarme a Fiscalía para que vea la causa”, indicó, aunque aseguró no haber quedado del todo satisfecha con la respuesta del jefe comunal.
En tanto, aseguró que “me quedé conforme con la ayuda que le va a dar a mi sobrino pero Lunghi mismo afirmó que la Presidenta dijo que la seguridad no era responsabilidad de los municipios, y que si tengo que hacer denuncias tengo que ir a Provincia”.
Por último, sostuvo que “mañana (por hoy) a las 23.30 vamos a hacer otra marcha en la puerta de Sol para que entregue las cámaras de seguridad que tienen que estar en funcionamiento”.
La impotencia de las familias
Carolina Vaca, la madre de Estanislao Giacone, sostuvo que “es otra muerte que podría haberse evitado. Otra vez la policía está en duda en el medio”.
“Nosotros todavía no recibimos ninguna respuesta, solamente una mentira, que nos iban a dar un subsidio de mil pesos y mi nuera terminó cobrando 600 pesos por la asistente social. De la policía ni un llamado, no se acercaron, ni nada. Según el abogado la causa va bien pero eso está en manos de él”, afirmó.
Y recalcó que “si no se toman medidas esto va a seguir pasando porque en cuatro meses hubo tres asesinatos”.
A su vez recordaron que están organizando una marcha para el viernes 15 a las 20 en España y 9 de Julio hacia el Municipio.
Por su parte, Graciela Sosa, la madre de “Nito” Rodríguez sostuvo que “es un dolor tremendo, yo venía diciendo que esto iba a volver a pasar y así fue. El caso de mi hijo primero quedó en la nada porque nosotros somos pobres. Si no hubiese habido más casos, creo que el caso de mi hijo hubiese quedado en la nada pero a él lo mataron como a un perro y no se merecía lo que le pasó”.
“Yo a mi hijo lo vi sufrir agonizando en el piso. Queremos que haya justicia y que se siga investigando”, clamó.
Marcela Aranda recalcó que “quiero que agarren a los culpables porque muchos están sueltos y no se está haciendo nada. Mucha gente le tiene miedo a la policía y por eso no quieren atestiguar. Necesito que todos aquellos que vieron algo que nos ayuden, hoy es mi hermano, pero mañana puede ser el hermano o hijo de ellos”.
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