Con fuertes anuncios, el premier italiano logró el apoyo del Senado

Matteo Renzi prometió cambios radicales para salir de la feroz crisis económica y política.
Tras un maratónico debate de casi doce horas, el joven primer ministro italiano Matteo Renzi logró anoche la confianza del Senado, con 169 votos a favor y 139 en contra, donde las fuerzas políticas que lo sostienen tienen una estrecha mayoría Hoy, la imprescindible aprobación parlamentaria se extenderá a la Cámara de Diputados, pero será solo una formalidad porque el Partido Democrático, de centroizquierda, que preside Renzi, tiene una mayoría absoluta.

En un discurso improvisado de más de una hora, Renzi causó conmoción y discusiones fuertes en el Senado de 320 miembros. El nuevo premier dijo que “llegó la hora de ser valientes, hacer cambios radicales y rápidos. Italia es un país oxidado y hace falta una visión atrevida” para resucitarlo, en medio de la peor crisis de su historia republicana. “No hay excusas”, dijo Renzi, quien en estos días varias veces recordó que había decidido “jugarse la cabeza”. Si fracasa, dijo, “la culpa será mía”.

El primer ministro se empeñó a adoptar tres grandes medidas para reactivar la actividad productiva y luchar contra la desocupación. Prometió “el desbloqueo total” de las deudas de la administración pública con las empresas, que suma más de 70 mil millones de euros. También la constitución de un fondo de garantía para las pequeñas y medianas empresas que no logran acceder al crédito bancario.

El tercer compromiso fue reducir en un 10% la “cuña fiscal” (la diferencia entre el costo de un sueldo y lo que recibe el trabajador debido a las pesadas cargas fiscales), lo que permitirá mayores ingresos a obreros y empleados y un alivio a las empresas con una rebaja de las llamadas tasas del trabajo.

De inmediato, las centrales empresarias de industriales, comerciantes y artesanos apoyaron los anuncios que los involucran.

En los próximos tres meses se pondrá en marcha un programa ambicioso para reducir el desempleo, que ha llegado a los peores niveles del último medio siglo. La desocupación juvenil alcanza en el sur de Italia al 50% y en general se estima que no es lejana al 20% aunque la cifra oficial sea del 13%. Desde hace cinco años Italia ha entrado en una fuerte recesión que lleva a un proceso de deflación.

Renzi también anunció un plan para “emparchar” los edificios escolares hasta el nivel universitario, “porque es del mundo de la instrucción de donde debe volver a partir el país: de allí nace su credibilidad”.

Los senadores de la oposición que intervinieron en el debate criticaron o se burlaron de los anuncios económicos de Renzi “porque promete medidas que exigen grandes recursos que no existen”.

En sus intervenciones, el flamante jefe de gobierno, quien ha activado un ritmo veloz a su gestión, demostró como ex alcalde de Florencia su matriz de administrador local, acostumbrado a decidir cosas concretas.

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