El fuerte viento destrozó una casa en el Cordón Forestal

El fuerte viento destrozó una casa en el Cordón Forestal
Manuel Sepúlveda y su esposa Débora Avila fueron los damnificados. Durante la madrugada las ráfagas derribaron su vivienda edificada con el sistema de construcción en seco. “Hace un año y medio que vivíamos acá, uno trata de hacer las cosas de acuerdo al bolsillo y ese sacrificio el viento me lo destruyó en un segundo”, lamentó Sepúlveda en diálogo con Diario Patagónico.
El viento alcanzó durante la madrugada de ayer ráfagas de 120 kilómetros por hora según el Servicio Meteorológico Nacional y causó daños en diversas zonas de Comodoro Rivadavia. Manuel Sepúlveda y su esposa Débora Avila fueron dos de los damnificados más perjudicados por el temporal.

Es que el matrimonio perdió su casa ubicada en la Manzana 7 de la calle Fermín Chávez en el Cordón Forestal, ya que el viento derribó la estructura de la vivienda edificada bajo el sistema steel framing de construcción en seco.

Antes de que eso sucediera, a las 2:30 Débora decidió dejar la vivienda al observar cómo se movía la estructura y ante el miedo de que sucediera una desgracia. Manuel viendo el temor de su esposa, no dudó y la llevó hasta la casa de su suegra, en el barrio Pueyrredón. El viento era intenso, por eso decidió también dar aviso a Defensa Civil y a la Seccional Sexta de Policía, pero no imaginó que al regresar iba a encontrarse con tan terrible panorama.

“Fui a dejar a mi mujer y cuando vine el viento ya había arrasado con todo. Hace un año y medio que vivimos acá, pero nunca había soplado así. Las ráfagas eran por lo menos de 150 kilómetros por hora y me lo destruyó todo. Yo trabajo de esto, del material en seco. En teoría no tendría que pasar nada, pero el viento fue mucho”, contaba Manuel ayer por la mañana a Diario Patagónico, angustiado por la situación.

La construcción en seco es una técnica donde la estructura resistente está compuesta por perfiles de chapa de acero estructural galvanizado, cubierta de placas de fibrocemento. Se caracteriza por su rápida realización y su menor costo comparado con la construcción tradicional.

Para muchos es una excelente alternativa. Por eso ayer Manuel no podía creer lo que había pasado. Por fortuna, sus vecinos, quienes también construyeron con ese sistema no sufrieron inconvenientes con su vivienda.

VOLVER A EMPEZAR

Ahora Manuel y Débora tendrán que volver a empezar. “Hace un año y medio que vivíamos acá, uno trata de hacer las cosas de acuerdo al bolsillo y ese sacrificio el viento me lo destruyó en un segundo”, lamentó el hombre.

“Después que vi cómo había quedado todo, vine con mi cuñado y sacamos lo que pudimos para irlo a dejar donde mi suegra, ahí me estoy quedando. El viento fue demasiado fuerte, son años de sacrificio. Primero empezó a mover el techo y después arrasó con todo, quedaron todas las chapas dobladas, incluso lo reventó, lo desclavó del hormigón”, graficó.

Según comentó Manuel, la casa tenía una estructura de 36 metros cuadrados, aún no tenía piso y también le faltaban terminaciones, ya que todo lo hace a pulmón. Llevaba invertidos cerca de 55 mil pesos.

“La heladera y el televisor se golpearon pero eso es lo de menos, porque por lo general uno puede vivir sin esas cosas. Con la casa es distinto porque la necesito para vivir. Ahora realmente necesito que alguien me ayude, en estos casos uno no puede hacer nada, el clima manda, pero todos mis años de esfuerzo no me sirven más, está todo destruido”, señaló.

Quienes deseen solidarizarse con Manuel y Débora pueden comunicarse al 154715510, 155080289 y 154048948.

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