La secretaria de la filial local de la Federación Agraria Argentina, dijo que el ritmo de comercialización de granos es un acto de responsabilidad del productor “en un país con un 30 por ciento de inflación”.
Desde la FAA rechazaron enfáticamente las críticas de la presidente y sostuvieron que “los productores venden sus granos cuando lo creen necesario, ya que terminada la recolección de la cosecha el productor paga sus deudas, guarda lo que va a necesitar para volver a trabajar el campo en la próxima cosecha y luego el remanente lo deja como resguardo, como lo hace cualquier empresario”.
La Presidente había expresado su enojo durante un acto realizado en la Casa Rosada: “Sabemos lo que están haciendo, ya nos dimos cuenta”, había dicho. Sus críticas llegan en momentos en que el campo amenaza con medidas de fuerza si el Gobierno no responde los reclamos referidos a inflación, intervención en los mercados, presión impositiva, retenciones y atraso cambiario.
“A la presidente sólo le importa que lo productores vendan soja porque el Estado se queda con el 35 por ciento”, señaló Cabo.
La dirigente de la FAA recordó además que la “cosecha de soja no fue la esperada” y señaló que muchos pequeños y medianos productores “están en quebranto y lo que es peor, nadie les va prestar para volver a sembrar ya que hubo muchas zonas que no hicieron cosecha”.
Cabo recordó que cuando los productores tenían sobrante de dinero lo invertían en herramientas, silos, pickup, “pero ahora la incertidumbre es tal que prefiere ser austero en sus gastos perjudicando a los pueblos del interior”, ya que el productor invierte en la ciudad en donde vive o bien en su provincia.
“El productor puede vender sus granos cuando lo desee y no cuándo el Estado necesita los dólares”, sentenció Cabo.
La secretaria de la FAA se refirió también a la recientemente aprobada ley de blanqueo de capitales: “Me gustaría el Gobierno publicara la lista de los pequeños y medianos productores que han aprovechado esto y así veríamos que no hay ninguno. El productor es perseguido por los organismos del Estado (AFIP) y los que nunca pagaron nada y por ende no aportaron en jubilaciones, educación, salud, etc. ahora tienen la oportunidad de quedar mejor parados que los que pagaron siempre”.
Finalmente Cabo dirigó un duro mensaje: “Es una lástima que la
presidente no tenga al sector agropecuario como parte de una solución, sino como parte de un problema”.
Comentá la nota