La Cooperadora del Hospital reclama la puesta en vigencia de un convenio firmado en 2011 por el cual debería recibir el 50% de cada uno de los servicios. El Administrador del Cementerio califica de "leonino" ese convenio.
Según la Cooperadora, mediante ese acuerdo, la entidad colaboró en la compra y puesta en funcionamiento del horno crematorio y como contrapartida debería recibir el 50 por ciento de cada servicio, cuyo costo ronda los 900 pesos aproximadamente.
La nota de referencia da cuenta que la Cooperadora viene reclamando lo mismo desde el año pasado, según la carta enviada sobre finales del mes de diciembre y que se repite en marzo del corriente.
Hace mención también a las veces en que se requirió información sobre el mencionado convenio a través de comunicaciones telefónicas, sin respuestas hasta el momento.
Mientras tanto, desde la Dirección del Cementerio, se asumió una postura contraria y contundentemente expuesta.
El titular de la administración, en una nota de aproximadamente tres carillas enviada a la secretaría de Obras Públicas a comienzos de este mes, considera que aquel convenio "es leonino, en perjuicio del municipio" y "anacrónico" y que básicamente el intendente ha sido mal asesorado sobre la conveniencia de haber firmado este convenio.
Según el documento al que tuvo acceso frenteacano.com.ar el administrador afirma que "merecería al menos una disculpa de parte de quién o quiénes colaboraron en la redacción del Convenio".
La opinión desde el Cementerio es que no se tienen en cuenta los otros gastos que demandan la operatividad del horno y que son cubiertos "por un solo bolsillo", en obvia referencia al estado municipal.
Uno de los párrafos que demuestra la polémica suscitada en torno de la cuestión, está presente en la página 2 del documento cuando se escribe desde la administración del cementerio que se advierte un alto grado de ignorancia en lo que significa el servicio de "cremación de personas fallecidas" y agrega: "Con todo respeto, no es lo mismo que poner una flor en una tarjeta y llevarla a una sala velatoria".
Por último afirma que en el Cementerio hay necesidades "urgentes, imperiosas que en algunos casos significan graves peligros para la integridad física, incluso de muerte (palabra escrita en mayúscula) de los que laboramos en él y para los visitantes".

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