A una semana de la XX Cumbre Iberoamericana, en Mar del Plata se confirmó que participarán del procedimiento unos 2.500 efectivos que provienen de diferentes jurisdicciones de la provincia de Buenos Aires, informó el jefe departamental Osvaldo Castelli.
El operativo, que contará con la colaboración de la Policía Federal, Prefectura y Gendarmería, empezará el domingo y se extenderá hasta el sábado 4 de diciembre. Según trascendió, el comando de operaciones funcionará, al igual que en la Cumbre de las Américas de 2005, en el salón principal del hotel Residencias Marítimas, ubicado frente al NH Gran Hotel Provincial.
"Ya tenemos todo armado. Vamos a implementar un amplio dispositivo de seguridad no sólo en el lugar de las deliberaciones de los presidentes, sino también en diferentes zonas de la ciudad", sostuvo Castelli en diálogo con LA CAPITAL.
Por estas horas, los jefes policiales definen los últimos detalles y extreman las medidas de seguridad. En ese sentido, Castelli confirmó que el operativo estará dividido por zonas. La Policía Bonaerense se encargará de custodiar el sector comprendido entre las calles Güemes, Falucho, Corrientes, San Martín y la costa, mientras que a 100 y 200 metros de esa zona Gendarmería y la Policía Federal formarán un amplio cordón, respectivamente. En tanto, Prefectura se ocupará de vigilar la playa.
Las novedades surgieron luego de una reunión que mantuvieron las fuerzas de seguridad afectadas a la custodia del encuentro presidencial. "Venimos trabajando desde hace mucho tiempo en la planificación del procedimiento", destacó Castelli. Y confirmó que los 2.500 efectivos cubrirán el primero de los tres anillos de seguridad que se dispondrán.
De la Cumbre, que se realizará el próximo 3 y 4 de diciembre, participarán los 22 países que forman parte de la comunidad Iberoamericana y los reyes de España, Juan Carlos y Sofía. El tema central del encuentro será "Educación para la inclusión social" y la formación de recursos humanos.
Honduras será el gran ausente. Como anfitrión, Argentina no cursó invitación al presidente Porfirio Lobo Sosa, igual que la mayoría de países de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), que no reconoce al hondureño en represalia por la destitución, el 28 de junio de 2009, del ex presidente Manuel Zelaya.
Polémica al margen, la organización avanza a buen ritmo. En ese sentido, ya finalizó el relevamiento de los vecinos que viven en la zona afectada a la Cumbre. El registro fue dispuesto por los organizadores para facilitar el ingreso y la salida del sector de residentes y trabajadores, ya que junto con las delegaciones y participantes de la reunión de presidentes serán los únicos autorizados a circular por allí entre el 1 y el 4 de diciembre. En total, se estima que unas 24 mil personas se presentaron en los puestos para registrarse en la zona de exclusión, que estará vallada en la intersección de las calles Corrientes, Falucho, Olavarría y la costa.
Ulises Kándico, funcionario de Cancillería y encargado del centro de acreditaciones e identificación para la Cumbre, confirmó que permanecerán abiertos todos los comercios de la zona. Además, dijo que la actividad administrativa será normal durante el encuentro y adelantó que los vehículos no podrán permanecer estacionados en la calle, sino en cocheras o playas de estacionamiento. También expresó que los repartidores podrán ingresar si se acreditan tanto ellos como los vehículos en el centro montado en la Plaza del Agua.
La cumbre, que se originó en la reunión de Guadalajara de 1991, tendrá como objetivo fundamental firmar un compromiso para invertir un total de 76.000 millones de euros en educación en la próxima década.
"La imagen de la ciudad va a recorrer el mundo"
"Mar del Plata va a estar en la tapa de los medios de comunicación de todo el mundo". Con esa frase, el presidente del Emtur (Ente Municipal de Turismo), Pablo Fernández, destacó ayer la importancia de promocionar a la ciudad durante la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.
"Hay que tratar de sacarle el mayor jugo posible a esta clase de encuentros y mostrar la mejor cara de Mar del Plata", dijo el funcionario. Y luego agregó: "Es una oportunidad única. Si tuviéramos que pagar los espacios publicitarios que genera una comunicación de este tipo, no lo podríamos hacer, sería impagable".
A una semana del comienzo de la Cumbre, Fernández resaltó los beneficios del encuentro. "Debemos comprender que, de una u otra manera, todos participamos de la promoción turística ya que estamos mostrando lo que somos. Entonces, hay que tratar de exhibir la mejor cara y mantener la ciudad en las mejores condiciones posibles porque la imagen va a recorrer el mundo", afirmó.
En diálogo con LU9, el funcionario expresó que el Emtur realiza un trabajo "muy fuerte" de capacitación y concientización. "Vinculamos los programas de cuidado del medio ambiente, de playas y espacios públicos a la tarea turística y promocional de Mar del Plata", explicó.
No se suspenden las clases
El rumor ya está instalado en varias escuelas de la ciudad, pero las autoridades del Ejecutivo y las educativas lo descartan: no se suspenden las clases con motivo de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estados que se realizará el 3 y 4 de diciembre en la ciudad.
Sólo el Instituto Educativo de Formación Docente Nº 84 y el CEF verán alteradas sus labores. En el caso del Instituto se informó que como las clases ya concluyeron, sólo se afectarán las mesas de exámenes a las que los alumnos podrán concurrir previa acreditación personal que los habilite a traspasar el sector de seguridad comprendido por las calles Güemes, Falucho, Corrientes, San Martín y la costa. Vale recordar que ésta se puede gestionar en las oficinas de la Plaza del Agua que se montaron para tal fin y que están abiertas a diario. En lo que respecta al CEF, se suspenderán las tareas desde el 30 de noviembre hasta la cierre de la Cumbre.
Por otra parte, las autoridades educativas aclararon que no se emitió ningún comunicado oficial que autorice la suspensión de clases en los días de la Cumbre. Y desde el Ejecutivo hasta ayer, tampoco se evaluaba esa posibilidad, más teniendo en cuenta que no hay establecimientos educativos afectados en la zona y que no existirían otros problemas que impactarían en el normal dictado de clases. En 2005, cuando se realizó la Cumbre de las Américas, a pesar que el cerco de seguridad fue más amplio, tampoco se había decidido suspender las clases. La medida se revirtió a último momento, debido a otros acontecimientos que se consideraron, podían poner en riesgo el normal desarrollo de las tareas.

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