Fuerte llamado de los obispos a cuidar la paz social y a aliviar al prójimo necesitado

Fuerte llamado de los obispos a cuidar la paz social y a aliviar al prójimo necesitado
En las homilías que brindaron durante las misas de Gallo, los obispos santiagueños realizaron un fuerte llamado a cuidar la paz social y a acompañar a los hermanos que padecen necesidades.
Monseñor Francisco Polti ofició la misa de Nochebuena en la Catedral Basílica, mientras que el obispo auxiliar, monseñor Torrado Mosconi, lo hizo en la capilla de San Cayetano (Gorriti y Belgrano).

Monseñor Polti basó su homilía en torno del documento que dio a conocer junto con el obispo de la Diócesis de Añatuya, monseñor Adolfo Uriona.

En ese sentido, acentuó: “Es bueno, en este Año de la Fe...que los cristianos nos preguntemos: ¿tenemos tiempo para el prójimo que tiene necesidad de nuestra palabra, de mi palabra, de mi afecto?; ¿para aquel que sufre y necesita ayuda? ¿Tenemos tiempo y espacio para Dios? ¿Puede entrar Él en nuestra vida? ¿Encuentra un lugar en nosotros o tenemos ocupado todo nuestro pensamiento, nuestro quehacer, nuestra vida, con nosotros mismos?”.

Pidió a los fieles abrir sus corazones en esta Navidad para ver a cada hermano necesitado y experimentar la alegría del nacimiento.

Paz social

Por su parte, monseñor Torrado Mosconi hizo un encendido llamado a “cuidar la paz social”, como “principal compromiso en esta Navidad”.

“No puede celebrar la Navidad quien no está dispuesto a trabajar decididamente por la paz. La sociedad que no cuida la paz social se encamina irremediablemente hacia su propia disolución, es una patria sin futuro”, enfatizó el prelado.

Puntos salientes del mensaje:

“Hoy existen, en la mayoría de los hombres y mujeres de nuestro pueblo, hondos deseos de vivir en paz y en una convivencia basada en el entendimiento, la justicia y el diálogo respetuoso entre todos los argentinos. Sin embargo, seguimos presenciando perplejos a quienes propician la violencia, enfrentan a los argentinos en bandos irreconciliables, y somos testigos de hechos lamentables de violencia que muestran un preocupante desprecio por la paz”.

“La delincuencia, la intolerancia y la prepotencia jamás pueden ser un camino válido para el crecimiento de nuestra patria”.

“Debemos comprometernos, en primer lugar en nuestra familia, a erradicar toda forma de violencia, tanto verbal como en los gestos, y a trabajar por la unidad superando toda división y discordia...”

“En esta Navidad 2012, en el Año de la Fe, contemplando la luz del pesebre, somos invitados a trabajar desde nuestra realidad santiagueña por una Patria de hermanos. Convoco a cada familia santiagueña, para que sea defensora de la paz y la amistad social. En esta Navidad, Santiago del Estero le dice sí al Niño Dios, le dice sí a la paz”.

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