Fuerte control para que los taxis utilicen el aire acondicionado

Fuerte control para que los taxis utilicen el aire acondicionado
Día de semana, 37,4º de térmica en Sarmiento y Santa Fe. Un calor que mata y que lleva a desesperados rosarinos a jugarse por un taxi en vez de tomar el colectivo, confiados en que subirán al auto y gozarán de un viaje fresco. Pero puede que no lo logren. De 127 coches que vio pasar LaCapital, 24 llevaban las ventanillas abiertas. O sea, un 20 por ciento no tenía aire acondicionado o no lo llevaba encendido. En los primeros 20 días de enero, Fiscalización del Transporte del municipio controló de rutina a 550 taxis y al 5 por ciento le labró acta por tener problemas con ese servicio. El consejo a los pasajeros fue inequívoco: tienen derecho a exigirlo.

De los 3.624 taxis que circulan actualmente por Rosario, el 8 por ciento (unos 300) no está obligado a contar con aire acondicionado por su antigüedad. Sólo lo están aquellas unidades que fueron renovadas e incluso transferidas a partir del 2005, año en que se sancionó la ordenanza que exige esa prestación.

"A medida que se sigan renovando o transfiriendo los autos se va a conseguir que todos los taxis tengan aire acondicionado", explicó el vicedirector (a cargo) de Fiscalización del Transporte, José Luis Tournier.

De todos modos, la enorme mayoría (el 92 por ciento de la flota, 3.324 taxis) debe tener en condiciones el equipo de refrigeración.

Para verificar eso, entre otras cosas, las unidades se someten a una verificación cada seis meses.

En los primeros veinte días de enero, dijo Tournier, pasaron por el Centro de Inspección Técnica de Automotores (Cita, bajo la órbita de la Secretaría de Servicios Públicos) 741 taxis. La enorme mayoría atravesó el control sin problemas.

"Pero si por ahí surge algún inconveniente se lo manda al taller para que después vuelvan a pasar por la revisión", dijo el funcionario.

Donde sí saltaron los incumplimientos fue en los controles de rutina que se hacen en la calle: sobre 550 taxis revisados, el 5 por ciento (unos 27) mostraron algún tipo de problema con el aire acondicionado.

La consecuencia fue que se les labró un acta de comprobación (lo que supone una posterior sanción económica a cargo del juez de faltas, que va de 300 a 900 pesos) y se los emplazó a reparar el problema al día siguiente para volver a pasar por la revisión técnica.

Ventanillas bajas. "¿Sabe qué pasa? Que con el aire prendido mucho tiempo el auto se me achancha, pierde fuerza...", argumenta un taxista para explicar por qué el pasajero debe bancarse el calor también dentro del auto.

Lo cierto es que la normativa municipal no obliga al taxista a prender el aire acondicionado, sino a tenerlo en condiciones y a ponerlo en funcionamiento al menos a pedido de los usuarios.

"Que quede bien claro: cualquier pasajero está en todo su derecho de exigir que le enciendan al refrigeración. Y si no se la prenden, puede denunciarlo al teléfono 480-2756 begin_of_the_skype_highlighting 480-2756 end_of_the_skype_highlighting, número que incluso aparece en el sticker que se exhibe en el interior de cada taxi con la tarifa", aseguró Tournier.

Así las cosas, si el taxista evalúa que no hace suficiente calor o que se le encarecen en exceso los costos y el pasajero no le pide que prenda el aire, puede circular sin él.

Pero no bien aparece el pedido, el acondicionador debe encenderse inexorablemente. Porque ese es uno de los requisitos de la normativa municipal y un derecho que asiste plenamente al usuario de taxis.

Modernos

Al igual que lo que ocurre con la flota de colectivos del transporte urbano de pasajeros, entre las grandes ciudades del país también es Rosario la que ocupa el mejor puesto en lo que hace a la antigüedad de su parque de taxis. Según detalló el vicedirector de Fiscalización del Transporte de la Secretaría de Servicios Públicos del municipio, José Luis Tournier, la antigüedad promedio de los taxis locales es de 4 años, contra 5,5 en Córdoba y 6,5 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

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