Francisco criticó los conflictos armados que se suceden en todo el mundo y apeló a la paz, al afirmar que con ella "nada se pierde".
En el centenario del estallido de la Primera Guerra Mundial, el pontífice quiso recordar "las iniciativas diplomáticas que puso en marcha la Santa Sede y la contribución de los católicos y de otros cristianos en el rescate de heridos, refugiados, huérfanos y viudas, que habían perdido a sus seres queridos".
Al mismo tiempo, puso el acento en la labor que desarrolla Comité Pontificio de Ciencias Históricas, un trabajo que contribuye a propiciar el diálogo entre la Iglesia y la sociedad.
"Vuestras investigaciones, marcadas por una verdadera pasión por la Iglesia y el amor sincero por la verdad, pueden ser de gran ayuda para aquellos que tienen la obligación de distinguir lo que el Espíritu Santo quiere decir a la Iglesia de hoy", sentenció.
El papa Francisco también se acordó del papa Juan XXIII, que será canonizado el próximo 27 de abril, con una cita del filósofo romano Marco Tulio Cicerón, que aparece en sus tratados "De Oratore" y que fue recuperada por ese pontífice en su discurso de apertura del II Concilio del Vaticano.

Comentá la nota