En el final de la temporada de podas, la subsecretaría de Ambiente de la Municipalidad de Quilmes, a cargo de Federico Alberto, comenzó la fiscalización y control sobre podas no autorizadas y ya labró unas 50 actas de infracción por este motivo.
El titular del área explicó que “como entendemos que había cierta falta de respuesta eficiente por parte del Municipio respecto de los pedidos de los vecinos, fuimos a relevar los casos que tenían mucho impacto: casos en que el vecino podó en forma descontrolada y principalmente casos donde empresas o comercios realizaron poda”. De los dichos controles ya se labraron 50 actas de infracción, según informó Alberto.
El subsecretario de Ambiente recordó que existe una ordenanza que marca que la poda “tiene que estar controlada. Al haber un criterio uniforme, los vecinos no pueden tomar acciones individuales porque el arbolado urbano es parte del patrimonio público”, sostuvo el funcionario.
PROCESO
Desde su área se encargan de la fiscalización: “Bajamos al territorio y controlamos la poda ilegal. Hay un procedimiento de poda que los vecinos tienen que cumplir, que es que puede hacerla solamente la Municipalidad, con autorización y sólo en caso de riesgo por enfermedad de la especie o que el crecimiento descontrolado pueda afectar a algún servicio público. Esto se hace luego de un trámite administrativo donde se explica la situación, se hace un informe por un ingeniero forestal y se decide la poda”, detalló.
Luego de dicho control se labran las actas de infracción que terminan en el Juzgado de Faltas, quien decide si corresponde sancionar o no con alguna multa, previo descargo del vecino o comerciante.
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