Malacostumbrados, molestos, pero de cierta forma resignados, empezamos el fin de semana con un sábado que desde temprano anticipaba que el calor iba a ser el que marque el ritmo de la jornada.
Baja presión, aire caliente y mucha necesidad de hidratación hicieron que la marca de la hora 16, en la que se están dando los registros más elevados de este verano, dentro y fuera de las olas de calor, llegara al pico de 44,1 grados centígrados, según la cuenta de twitter @climarafaela que lleva un detalle de las cuestiones meteorológicas desde su base en el centro de la ciudad.
Fueron cinco horas por encima de los 40 grados, ya que desde las 13 se superó la marca y recién a las 18 se registraron 39,8.
Estas temperaturas complican, e incluso, evitan todo tipo de actividad al aire libre, ya sean de recreación o de índole laboral. Requieren de todas las estrategias para que el cuerpo sienta el menor calor posible. De todas maneras hay quienes trabajan sin dispositivos eléctricos que lo permitan y es por eso que se da la sensación de tener un menor rendimiento y un agotamiento que en ciertos casos responden a los síntomas del golpe de calor, como mareos, confusión, desorientación, sudoración excesiva que deshidrata, enrojecimiento y sequedad de la piel, fiebre, aceleración del ritmo cardíaco con latido débil, dolor de cabeza, entre otros.
Es por eso que ingerir comidas livianas, hidratarse con bebidas sin contenido alcohólico, es la base para sentirse bien, tratando de estar siempre en los lugares más frescos posibles, siempre por debajo de los 30 grados de temperatura.
Muchos ayer pudieron disfrutar de las piletas, otros padecieron la falta de agua que ya es otro de los clásicos del verano que se percibe más aun cuando sube la temperatura; y finalmente otros pasaron la jornada descansando lejos del agobio de la calle. Cabe destacar que por tratarse de una jornada de fin de semana, por ser enero, mes en el cual sale la mayor cantidad de gente de vacaciones, no hubo riesgos en el servicio eléctrico domiciliario, por darse una demanda acorde a las posibilidades del sistema, que si bien fue más de lo que habitualmente se venía dando, no llegó a superar los registros absolutos.
Pero los pronósticos no son alentadores, a pesar que para la región sur de Córdoba se estimaban para las primeras horas de este domingo algunas tormentas fuertes, en nuestra zona las temperaturas seguirían al mismo ritmo, al menos hasta el final de la semana que comenzó, donde se estarían presentando chances más elevadas de ocurrencia de alguna precipitación.
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