El fuego destruyó depósitos de Don Tomás en Roca

El fuego destruyó depósitos de Don Tomás en Roca
Bomberos trabajaron casi 10 horas. Cayó un techo y hay pérdidas cuantiosas.

"Estoy persuadido... no sé, estoy convencido de que si los bomberos hubieran tenido las cosas necesarias, esto se salvaba", confió ayer, pasadas ya varias horas del incendio voraz que destruyó por completo un local, galpón y depósito de la Organización Comercial Don Tomás en esta ciudad, Gustavo de León. Desde la madrugada y hasta pasado el mediodía, cerca de cuarenta bomberos voluntarios trabajaron, con sus propias unidades y también con apoyo de camiones regadores municipales, para mantener a raya las llamas. Pero el fuego, desatado presuntamente en un depósito de alimentos, avanzó con rapidez hacia la División Gráfica de la firma y allí no sólo arrasó con todo a su paso, sino que cobró fuerza y se tornó imparable. Las primeras señales del desastre las dio una alarma que alertó, alrededor de las 5:30, sobre el inicio del fuego que provocó inclusive el derrumbe del techo y preocupantes rajaduras en el edificio ubicado en Avenida Roca y Uruguay. Se estima que las pérdidas, en maquinarias, materiales de papelería y comestibles, podrían ser millonarias.

Las unidades se hicieron escasas, y además del incendio, los bomberos debieron hacer frente a otra lucha: obtener agua. Las autobombas disponibles no dieron abasto desde el inicio del combate y tampoco después. En los alrededores "no funcionaron los hidrantes", explicó ayer por la tarde el jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Roca, Daniel Martínez, lo cual los obligó a recorrer cerca de dos kilómetros para acceder a la bomba ubicada en calle Maipú y Gelonch.

"Los bomberos hicieron lo mejor que pudieron, pusieron toda la voluntad y se los agradezco, pero no tuvieron más de 8 minutos de agua. Le faltan medios", sostuvo De León.

El propietario de la empresa mayorista de alimentos Don Tomás no arriesgó a dar ningún tipo de números, tras el lamentable siniestro, pero sostuvo que la destrucción "fue total".

Se perdieron modernas y costosas maquinarias de la División Gráfica, allí se realizaban etiquetas autoadhesivas, y funcionaba la fábrica de etiquetadoras electrónicas. El depósito que se quemó en su totalidad tenía unos 480 metros cuadrados, y el total de las instalaciones de la firma, que también fueron alcanzadas es de 1.500 metros cubiertos, aproximadamente.

El jefe de Bomberos habló de "toneladas y toneladas de papeles y alimentos", y sólo para graficar dijo que se perdieron más de 15 mil litros de aceite comestible.

El inicio del fuego será materia de pericias de expertos, se indicó, y allí recién se podrá conocer si el origen del siniestro fue accidental o intencional. "Creemos que el fuego comenzó en el depósito de comestibles, de ahí avanzó y ¿la causa? no sé. Primero uno piensa en un cortocircuito, pero después pensamos y tenemos las medidas de seguridad correspondientes y las instalaciones en orden", señaló el empresario.

El incendio concentró toda la atención desde la madrugada del tranquilo domingo. Muchos curiosos siguieron de cerca el operativo policial y el trajinar de los Bomberos. Se cortaron las calles en los alrededores, se temía por un eventual derrumbe luego del desplome del techo.

Comentá la nota