El fuego arrasó una pinturería

Seis dotaciones de bomberos, Defensa Civil y personal municipal trabajaron en la emergencia. El damnificado, Gustavo Ungaro, denunció fallas en el operativo
Medio centenar de bomberos y personal asistencial, de Defensa Civil y de la Municipalidad de Bahía Blanca, intervinieron ayer a mediodía para combatir un dantesco incendio que afectó a la pinturería de Vicente López y Holdich, aunque los esfuerzos no alcanzaron para evitar que las pérdidas materiales fueran totales.

El hecho generó gran tensión en todo el sector, dadas las características de la mercadería almacenada --en su mayor parte inflamable--, pero por fortuna no hubo que lamentar víctimas, más allá de que el dueño del local, Gustavo Ungaro, de 39 años, debió recibir asistencia en una ambulancia del servicio de emergencias 911, por la presunta inhalación de humo y el estado de shock que presentaba.

Algunos servidores públicos también fueron atendidos, pese a que la mayoría trabajó con equipos autónomos y máscaras protectoras debido a la densidad del humo, cuya columna se llegó a observar desde lejanos puntos de la ciudad.

Daniel Ungaro, padre de Gustavo y hasta hace seis meses titular de la empresa, confirmó la accidentalidad del siniestro y cuestionó el operativo desplegado, al señalar que, cuando parecía que las llamas estaban controladas, los bomberos se quedaron sin agua durante "15 o 20 minutos".

"Yo no estaba, sino mi hijo, que ahora está en la ambulancia por el shock, ya que no pudo inicialmente dominar el siniestro con un matafuegos. Obviamente que uno no es gente avezada para esas cosas, no pudo dominar la situación y atinó a salvarse, así que dejó todo adentro y llamó a los bomberos", relató el hombre, mientras algunos de sus familiares se abrazaban llorando y varios vecinos y curiosos se aproximaban al lugar, pese al corte del tránsito vehicular.

Falló una garrafa

Consultado Daniel Ungaro sobre las causas del hecho, respondió que, "aparentemente, cuando mi hijo fue a cerrar la garrafa de un calentador, se zafó o falseó la rosca y eso hizo que explotara la garrafa. Lo hacemos hace cinco años, se ve que es una garrafa que tenía una falla y con un matafuegos, evidentemente, no se podía controlar".

En el negocio no había otras personas, porque el damnificado, aproximadamente a las 12, estaba a punto de cerrar.

El vocero consideró que los bomberos "no dimensionaron lo que era".

"No había espuma química para apagar inflamables y había una sola línea de manguera. Durante 15 o 20 minutos no tuvieron agua, así que en ese lapso estuvimos mirando cómo se prendía fuego y se quemaba todo sin poder hacer nada, porque no se podían arrimar", aseguró.

En primer lugar arribó una dotación del Cuartel Central, dependiente de la policía bonaerense, y luego llegaron refuerzos. Otros dos grupos de los destacamentos Alberdi y 6 de Septiembre (también oficiales) y dos dotaciones de los voluntarios de Ingeniero White.

"Estaba bastante controlado en un momento, pero, al quedarse sin agua, se reavivó todo, porque es una cosa al lado de la otra. Cuando llegaron los de White, lo pudieron solucionar, aunque perdimos todo", aseveró.

Raúl Lugones, de Defensa Civil municipal, confirmó que "una dotación se quedó sin agua, hasta que llegaron los refuerzos, y el fuego se avivó".

"Yo soy bombero y los bomberos estaban trabajando bien, pero, al quedarse sin agua, hay que tener en cuenta que los refuerzos tenían que llegar desde White, a 14 kilómetros, y Alberdi, que está en Villa Mitre", sostuvo.

"Miles de pesos"

Además de pinturas (algunas son al agua y tienen un menor índice de combustión), solventes y otras mercaderías, el siniestro destruyó "los mostradores de madera, papeles varios, dos computadoras, estanterías metálicas, una máquina de colores, accesorios. Son unos cuantos miles de pesos", detalló Ungaro.

"Empezaremos a remar a ver qué vamos a hacer. Lo fundamental es que no pasó nada humano, nada personal y que en las casas linderas tampoco pasó nada, porque al muchacho de al lado lo estoy viendo ir y venir", expresó.

El inmueble alquilado por Ungaro pertenece a Rafael y Julio Bilder, quienes también estuvieron presentes en el lugar.

Fernando, hijo de Rafael, señaló que "lo escuché por la radio y vinimos".

"Jamás tuvimos un problema con ellos (los dueños de la pinturería); es gente de primera", dijo.

Consultado sobre el estado de la estructura edilicia, a partir de la elevada temperatura y las rajaduras que se observaban desde el exterior, Bilder mencionó que "recién preguntamos y hasta el momento no hay peligro, aunque lo tienen que investigar".

"Tenían que ver el sótano, que también utiliza la pinturería, aunque no sabemos si realmente había mercadería o no. Por suerte no pasó nada con los vecinos; recién estuvimos con ellos y no pasó nada", completó.

Una vez extinguido el fuego, aproximadamente a las 13, intervinieron una pala mecánica y un camión, ambos de la comuna, para echar tierra con el fin de neutralizar el "río" de agua y pinturas que había quedado en la esquina.

También actuaron dos camiones cisterna y personal de Saneamiento Ambiental.

"Se perdieron minutos"

Una vez superada la primera etapa de la emergencia, el subcomisario Pablo Gorosito, jefe del Cuartel Central de bomberos, reconoció que hubo un inconveniente, aunque adjudicó la demora de los refuerzos al tránsito.

"Nosotros solicitamos apoyo a los cuarteles vecinos de policía, como de Ingeniero White y, si bien se tornó dificultoso transitar por la zona céntrica y se perdieron minutos, afortunadamente pudimos contar con la reserva para atacar el ígneo", señaló.

También admitió cierta complicación por "la alta combustibilidad de los productos y la presencia de líquidos solventes, que hicieron difícil controlar las llamas".

Consultado sobre una evaluación del caso, declaró que "desgraciadamente las pérdidas son totales".

Respecto del personal, Gorosito indicó que resultó ileso. "Hubo alguno con cierto principio de asfixia, pero no pasó a mayores", manifestó.

Acerca del eventual peligro de derrumbe, señaló que "estamos enfriando para hacer una evaluación precisa. Una vez que liberemos el lugar, veremos cómo permanece la estructura que, presumimos, se ha debilitado, debido a la alta combustión".

En el mismo sentido, informó que una familia de un departamento lindero, fue evacuada transitoriamente y que también se iba a inspeccionar la vivienda, debido al calentamiento de las paredes.

Mario Tejeda, de Defensa Civil, admitió que "en un momento estuvo muy complicado el trabajo" y que "se había ido de las manos".

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