El fuego arrasó un aserradero, una maderera y un taller en San Martín

El incendio ocurrió el martes de madrugada, cerca del centro cívico de la ciudad cordillerana. Un jardín de infantes se salvó. No hubo heridos.

Seis dotaciones de bomberos, integrantes de la Brigada de la Dirección de Bosques de la provincia, policías y personal del hospital Ramón Carrillo trabajaron durante toda la madrugada del martes para contener las llamas que arrasaron con un aserradero, un taller mecánico y una pequeña carpintería ubicada sobre la calle Tres de Caballería y Pérez, a pocas cuadras del centro cívico de la localidad.

El siniestro comenzó pasadas las 3 del martes, cuando las llamas tomaron el interior del aserradero, y rápidamente alcanzó proporciones descomunales.

Al lugar del incendio llegaron de forma inmediata seis dotaciones de bomberos procedentes del cuartel central de esta ciudad y del destacamento ubicado en el barrio El Arenal.

La Policía procedió a cerrar la zona, mientras los bomberos extremaban los esfuerzos para evitar que las llamas se extendieran a las casas vecinas y a las instalaciones del Jardín de Infantes 43, lugar que finalmente se salvó del pavoroso incendio.

Lamentablemente no ocurrió lo mismo con un taller mecánico cuyos dueños salvaron sus vidas de milagro merced a los continuos ladridos de su perro, ya que se encontraban durmiendo en el lugar, y con una carpintería que también perdió todo, al igual que el aserradero Maderera del Norte.

Rápida reacción

La rápida acción de los bomberos y la decisión de los dueños del taller mecánico permitió se pudieran retirar a tiempo los vehículos de algunos clientes que se encontraban en su interior, evitando así la destrucción de los vehículos en reparación.

Personal del jardín de infantes también llegó a la zona con la intención de retirar documentación vital para el funcionamiento de la institución escolar, pero no hizo falta por el trabajo de los bomberos voluntarios junto a los de la Dirección de Bosques, que lograron evitar que las llamas arrasaran con el establecimiento educativo. Sin embargo, el lugar quedó ahumado y con algunos vidrios rotos, por lo que ayer no se pudo dictar clases.

Los vecinos de la zona no podían dar crédito a lo que veían mientras los bomberos voluntarios luchaban para contener las llamas. Finalmente, pudieron evitar que las llamas afectaran también a las viviendas del barrio.

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