Más allá del fútbol, tantas almas calentaron una tarde fría en la ciudad

Más allá del fútbol, tantas almas calentaron una tarde fría en la ciudad
Un clásico es un partido, no es la vida. Pero cuánta menos vida tendría el viejo espectáculo hoy hiperprofesionalizado del fútbol, sin un clásico como este, donde se miden las fuerzas futbolísticas de una ciudad, de un barrio. Hoy los estudiantiles y los gimnasistas se enloquecieron frente a un nuevo clásico (el 150), donde el cielo se afeó como aquel otro domingo de septiembre con el número 100 del historial, en 1985.
Después de dos años y fracción sin verse en Primera División, este medio asistió al gran espectáculo y recogió anécdotas, “apotillas”, esas sensaciones que no saben de fechas y que siempre sirven para “pasar el tiempo” antes de que la pelota se eche a rodar.

Los “caza-papelitos”. En la salida de los equipos fue un clima esencialmente “clásico”, aunque haya estado ausente los hinchas de Gimnasia. La salida del León fue acompañada de una lluvia de papelitos, por lo que se demoró el inicio del clásicos varios minutos. El cotillón circundaba el área de calle 25, donde se vio a un grupo de personas con pistolitas de viento empeñándose en correr las serpentinas contra “viento y marea”.

Otra historia que no pasó desapercibida fue el “bombardeo” de esos extraños de casas vecinas cuando apareció Gimnasia. Activaron varias bombas de estruendo que estallaron en el cielo, en precisos momentos que apareció el equipo albiazul. Esto ya había sucedido en otros clásicos sin público del Lobo.

En los medios periodísticos, un joven periodista fue el centro de varios comentarios. Es que es el hermano del arquero del Lobo. Federico Monetti llevó el handie de una FM local (La 221), y entre sus numerosas notas, le tocó conversar “al aire” con el autor del gol de la victoria reservista. Diego Mendoza, de los Pincharratas, hablaba feliz en pleno vestuario cuando Monetti tuvo que cortar porque los tapó un grito ensordecedor de los jugadores… “vamos vamos Pincharrata, vamos, vamos a ganaaarrr, qué nacieron hijos nuestros… hijos nuestros morirán!”.

A propósito de la reserva, hacía 6 años que Estudiantes no le ganaba a Gimnasia. Desde 2007, con gol de Cardoso, quien luego jugó en Cambaceres. El anterior clásico de reserva tuvo en los arcos a los mismos arqueros de hoy, y ese día ganó Gimnasia 3 a 0.

Llantos de distinto sabor… El de alegría en la cara de Lucas Licht tras el gol (montaña humana frente al banco) y minutos después el de Erik Correa bañado en lágrimas de desconsuelo (arriba del carrito) cuando se lesionó antes del cierre del PT.

Otra de Correa (el de Gimnasia). Al finalizar el primer tiempo, el colombiano accedió a las preguntas de la TV y se manifestó así: “triste por dejar dejar al equipo, me había recuperado de una lesión en el mismo lugar y me vuelve a pasar…” Verón, ya con buzo, optó por irse sin hablar.

Insultos de la gran “7”. Cuando ya caía la tarde y las tensiones superaban a las fuerzas físicas, dos jugadores se enfrentaron a puro insulto, a escondidas del árbitro. Se trata del “7” Mussis y el “17” Luna, con pulsaciones a dos mil…

La emblemática “Brujita” Verón tuvo un clásico no deseado, y eso quedó evidenciado en el hecho de que se fue sin dar declaraciones del Estadio Unico.

Por la lesión de Patricio Rodríguez (a la altura del estómago tuvo un fuerte dolor) se dio un hecho muy particular. Una ambulancia entró a la zona de vestuarios, causando la sorpresa de varios. El vestuarista de una radio dijo no haber visto “jamás” algo así desde que cubre partidos en el Estadio Unico.

Hablando de cosas que no se oyen nunca, el expulsado Israel Damonte comentó con gran sorpresa: “Laverni me dijo que me echaba por generar tumulto en el campo de juego, la verdad que eso no lo había escuchado nunca”.

Por las redes sociales, como el Facebook, las pasiones quedaron a la vista. Un hincha de Estudiantes se trataba de consolar ante los propios nervios: “Es solo un partido de futbol... Estudiantes no te da de comer… repito frases que me decian de chico para no volverme mas loco”.

Entre otras historias al margen del cotejo, en las cabinas le cantaron el feliz cumpleaños a un relator que viene haciendo gran campaña en la Radio Pública (AM 1270). Es que “Lucho” Marcelli cumplió hoy 40 años, con una gran audiencia y entre ella la familia que lo esperaba con la torta después del clásico.

No es habitual, pero el autor del gol del empate Pincha, el “Vasco” Aguirregaray, reconoció el trabajo de los rivales. Dijo: “no nos vamos contentos, porque Estudiantes vino a buscar la victoria, pero creo que Gimnasia es un gran rival. Los dos salimos con los dientes apretados”.

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