El fútbol, como la vida, siempre da revancha

El fútbol, como la vida, siempre da revancha
García, Monetti y Benítez integraron el equipo en la fatídica tarde ante San Martín (SJ) que marcó la pérdida de la categoría. Hoy acarician el ascenso
Las malas administraciones de los dirigentes de turno y las pésimas decisiones futbolísticas desembocaron en pobres campañas deportivas que terminaron provocando un descenso que dolió y quedó marcado a fuego en toda la familia de Gimnasia. El 30 de junio de 2011 no fue una fecha más para los Triperos: el empate ante San Martín de San Juan en el encuentro de vuelta por la Promoción consumó el descenso al Nacional B y, para muchos, significó el fin de un lustro repleto de desaciertos.

Dentro de aquel equipo, tres jóvenes debieron madurar de golpe y, en un clima de extrema tensión, le pusieron el pecho a las balas y saltaron al campo de juego a defender la camiseta. Para Fernando Mone­tti, Ariel García y OIiver Benítez la perdida de la categoría fue un puñal en el alma que dejó una cicatriz que tardó dos años en cerrarse.

Dicen que la vida y el fútbol siempre da revancha y, en este deporte donde las historias curiosas son tan comunes como los goles, los tres futbolistas que sufrieron por no poder mantener la categoría tendrán en días la posibilidad de vengarse del destino formando parte del equipo titular que, de vencer a Instituto, volverá a la Primera división.

García ingresó en el arranque del segundo tiempo ante los sanjuaninos, en lo que llamativamente fue su debut en Primera, razón por la cual esa fecha será imborrable para él. “Me tocó debutar yéndome al descenso y la verdad no fue un buen recuerdo, pero es algo que me tocó vivir y ahora debo pensar en lo que viene. Este partido que viene es una revancha. Si llegamos a lograr el ascenso me van a pasar imágenes de aquel partido contra San Juan. Si en Córdoba se da lo que pretendemos, seguramente me sacaré un peso de encima”, reconoció el defensor.

La historia de Benítez corrió por carriles similares. Oliver apareció en Primera como una gran promesa y después de aquel fatídico partido le costó obtener continuidad: “En mi caso recién arrancaba, tenía muy pocos partidos en Primera y era una instancia muy decisiva. Esto puede ser una revancha para mí y para los otros chicos que jugaron ese día. Estamos ante una linda posibilidad para ascender y olvidar todo”, comentó.

En la fría tarde que marcó el descenso, el Mono jamás hubiese imaginado que dos años después se convertiría en una pieza fundamental del equipo que está a un paso de volver: “Te digo la verdad, es un partido que no quiero recordar y que prefiero dejar de lado porque es algo negativo, nos tocó descender. Ahora debo focalizarme en la posibilidad que tenemos de volver a jugar en Primera. Puede tomarse como una revancha, pero no más que eso”, enfatizó el arquero.

El destino se encaprichó en darles una nueva y única oportunidad para borrar el pasado y quedar en la historia. De ellos depende…

“Estoy viviendo una semana especial”

Se acerca el partido de la definición y todo el plantel de Gimnasia convive con sentimientos encontrados. Al respecto, Ariel García explicó: “Estoy viviendo una semana muy especial, con ganas de que llegue al partido. Te van pasando muchas sensaciones a lo largo del día, somos conscientes de que si derrotamos a Instituto volveremos a Primera y eso te genera nervios, ansiedad y ganas de salir rápidamente a la cancha. Pero entendemos que tenemos que estar tranquilos”.

“En el vestuario pregunto qué día es mañana”

Fernando Monetti cuenta las horas para que llegue el partido. Caprichosamente, pregunta a cada rato como si sus ansias lograran adelantar el paso del tiempo.

“Lo vivo con mucha ansiedad, propia de lo que va a venir y lo importante que vamos a jugar. En el vestuario pregunto qué día es mañana y cuanto falta para el partido del martes. Pero sé que resta para el choque ante Instituto así que debemos estar tranquilos y entrenar para llegar bien”, contó.

“Estoy ansioso esperando la decisión de Pedro”

Oliver Benítez no solo está ansioso por el partido que puede definir el ascenso, sino que también aguarda que Pedro Troglio lo confirme entre los once en lugar de Juan Blengio. “Es lógica la ansiedad porque quiero saber si puedo estar entre los once, pero a la vez siento tranquilidad. Si no me toca estar, deberé apoyar a mis compañeros como hasta ahora porque yo también deseo, después de dos años en la B Nacional, poder volver a Primera”, dijo.

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