Uno de los jóvenes incendio su celda, rompió elementos de las instalaciones y amenazó a los operadores para que lo dejen fugar
Según contó el fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Marcelo Yánez Urrutia, uno de los internos, que está a punto de cumplir 20 años y que cumple condena por dos robos calificados, fue el centro del conflicto. El sábado, cerca de las 19, el adolescente incendió su ceda y amenazó a los operadores con la intención de intentar amedrentarlos para poder fugarse. Sin embargo, ante la situación de crisis, y con la previsión de que el conflicto no se extendiera a los demás internos, desde el Instituto llamaron a la comisaría octava. Cuando los uniformados llegaron al lugar, la situación se había calmado, por lo que no se tomaron medidas.
Sin embargo, al otro día, el mismo interno volvió a la carga. Esta vez, intentó sublevar al resto de los internos para consolidar una especie de motín que no alcanzó a consolidarse como tal.
El lunes por la noche, se registró el último episodio de violencia con el mismo joven que, con ayuda de otros, comenzó a romper computadoras y otros elementos del Instituto con la nueva intención de amotinarse. En esta oportunidad, la participación de los efectivos de la comisaría octava fue central para poder controlar el insipiente motín.
El fiscal aseguró que ya ha hecho el pedido para que el joven en conflicto con la Ley Penal sea trasladado a una Unidad Penal de adultos ya que, luego de lo ocurrido, el propio personal del Instituto se mostró alarmado con la permanencia del chico en el lugar.
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