Fue anoche, cuando tres hombres, uno de ellos armado, irrumpió en la empresa y tras reducir al personal de seguridad, amordazó a los dos agentes de vigilancia y a dos empleados, a quienes indagaron sobre donde estaba el dinero. Ante la respuesta negativa de los rehenes, los delincuentes comenzaron a revolver las oficinas. Tras no poder abrir la caja fuerte optaron por irse dejando atados a las cuatro personas.
La situación se conoció cuando a las 23 horas un policía que recorría la zona en un móvil notó algo raro cuando no observó a nadie en la garita de seguridad del frigorífico. Esperó un rato para ver si el vigilante había ido al baño o a cumplir otra tarea en otro sector de la empresa, y al no ver a nadie llamó a la Comisaría para pedir refuerzos. Cuando llegó otro patrullero, los efectivos ingresaron y encontraron con la puerta de acceso principal abierta. Al entrar, los policías se encontraron con un gran desorden y los cuatro amordazados a quienes asistieron.
Los malvivientes solo podrían haberse llevado elementos menores, ya que el objetivo por el que fueron, el dinero, no lograron obtenerlo.
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