“Las fronteras misioneras atraen a los explotadores sexuales de niños y adolescentes”, dijo el padre Barros

El sacerdote Alberto Barros, párroco de la iglesia Catedral de Posadas, se refirió al reciente documento emitido por la Comisión Episcopal para la Pastoral de las Migraciones y el Turismo en el que se hace un llamado a las autoridades de gobierno para que en todos los puntos turísticos haya una campaña informativa sobre la “explotación sexual infantil” para “prevenir su practica”.
En este sentido, el padre Barros remarcó que “es un tema que hay que tratarlo con mucha seriedad porque en Misiones lo tenemos a flor de piel”. El mensaje, emitido en virtud del movimiento constante de turistas en el país, y en Misiones “con el 90 por ciento de nuestros límites son fronterizos y son las zonas más propicias para llevar adelante este delito”, señaló Barros a Noticias y Canal 2. En el documento se detallan pautas para prevenir la explotación sexual infantil y la mayoría de ellas están dirigidas a los sectores que se ocupan del turismo y la migración”, expresó. En el texto, por un lado, se valora la importancia del turismo en nuestro país que ha crecido notablemente, y por otro, se advierte el crecimiento de denuncias de explotación sexual de niños, niñas y adolescentes”. Agregó que “en nuestro país este delito tiene una pena de hasta 15 años de presión porque la prostitución infantil es un tema muy grave. Por eso también se hace un llamado a toda la población para que no dejen de denunciar cualquier situación de explotación sexual de la que tengan conocimiento. Es algo que debemos tomarlo con mucha seriedad, especialmente en nuestra provincia porque es un flagelo que lo tenemos a flor de piel y todos estamos en condiciones de evitarlo”, manifestó.

Además, resaltó que “este delito es considerado un comercio que da grandes beneficios a unos pocos a costa de la destrucción de muchas familias y especialmente de menores inocentes víctimas de esta explotación”. Un fragmento del documento presentado recientemente dice que “la Comisión Episcopal considera que esta problemática constituye hoy un desafío que no puede ser pasado por alto, dado el período de viajes y vacaciones turísticas que estamos viviendo en todo el país, por eso es importante alertar sobre esta realidad y solicitamos la colaboración de todas las personas de buena voluntad para la prevención y detección de casos”.

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