Ante la falta de apertura del actual Gobierno y la larga transición, la gobernadora electa monta una oficina de trabajo desde donde manejará los lineamientos políticos hasta que asuma en diciembre.
De esta forma, ante la negativa del gobernador Eduardo Brizuela del Moral de compartir información, o sea consensuar medidas que vayan a afectar presupuestariamente a la nueva gestión elegida en las elecciones del pasado 13 de marzo, se decidió encarar una suerte de gobierno paralelo que, por un lado controle el desenvolvimiento del FCyS en todas aquellas cuestiones que pongan el riesgo la gobernabilidad futura y, por el otro, que defina cuestiones puntuales sobre el trabajo gubernamental que comenzará el 10 de diciembre cuando asuma Lucía Corpacci.
Con ese objetivo, el Frente para la Victoria abrirá en los próximos días una oficina en calle Maipú, desde donde generará líneas de trabajo para sus militantes y dirigentes.
Desde esa oficina se monitoreará el desarrollo del proceso de transición y se fijarán los lineamientos políticos.
Esa sede será la usina desde donde se canalizarán programas y líneas de créditos nacionales.
Oficina anticorrupción
Además, no se descarta que pudiera funcionar como una oficina anticorrupción donde se recepten denuncias anónimas de ciudadanos sobre el manejo de la cosa pública por parte del actual Gobierno.
Es que desde el arco peronista, se cree que las medidas anunciadas por la actual gestión del FCyS, más allá del impacto financiero en el gobierno de Corpacci, en realidad podrían ser cortinas de humo sobre manejos non sanctos de las arcas provinciales.
En ese sentido, la alerta es máxima sobre posibles hechos de corrupción están activadas en el FPV, y por eso ya se analiza, desde afuera porque no hay información detallada -salvo los boletines oficiales, el accionar de varios funcionarios en distintas áreas de gobierno.


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