Familiares de internos permanecieron por más de dos horas en el pabellón 1. La jueza Gass fue hasta la cárcel y logró que se retiraran pacíficamente.
Frenaron un motín que se gestaba en uno de los pabellones de la Unidad 11 de Neuquén cuando una decena de familiares de internos del pabellón 1 se negaban a retirarse luego de finalizar el horario de visita, en protesta por hechos de golpizas a internos y abuso durante las requisas. Tras la reunión mantenida entre los internos y la jueza Raquel Gass, ayer pasadas las 20, se retiraron pacíficamente.
Las mujeres de los internos manifestaron a LM Neuquén que el sábado pasado hubo dos internos golpeados y que durante las requisas sufren maltrato por parte del personal del penal.
“A dos chicas les hicieron bajar los pantalones cuando eso no se puede”, señaló una mujer que visita a su marido dentro de la unidad.
Otras mujeres relataron que cuando llegan deben esperar mucho tiempo afuera hasta que el personal se dispone a realizar el ingreso y que no les permiten pasar la comida que llevan.
El director de la Unidad, Roberto Saldía, manifestó que el inconveniente de ayer surgió cuando los familiares no se quisieron retirar al finalizar el horario de visita a las 17. “Se quedaron por propia voluntad, nadie los retuvo”, señaló.
Agregó que al arribar la jueza de Ejecución Penal, Raquel Gass, los internos no supieron trasladarle un pedido puntual.
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