El Partido Socialista (PS) de François Hollande recibió un duro castigo en las elecciones municipales. La franco-española Anne Hidalgo se convertirá en la primera alcaldesa de la capital
"El mensaje es claro. Debe ser plenamente entendido", dijo el primer ministro Jean-Marc Ayrault, quien asumió su parte de culpa en una "responsabilidad colectiva" marcada por el "significativo desafecto" de quienes dieron su voto a los socialistas en las elecciones presidenciales y legislativas anteriores.
Los comicios municipales, celebrados a dos vueltas hoy y el pasado domingo y marcados por una abstención histórica de cerca del 38,5 por ciento, han arrojado un balance muy favorable para la centroderecha, que recupera el terreno perdido en 2008, y un resultado histórico para el ultraderechista Frente Nacional (FN).
La centroderecha habría conseguido el 45,1 por ciento de los votos; la izquierda, el 40,5%; la extrema derecha, el 6,85%; y la extrema izquierda, el 0,06%, según los resultados del Ministerio del Interior, aún no definitivos.
Diez ciudades de más de 100.000 habitantes pasarán de la izquierda a la derecha, al igual que 40 municipios de 30.000 a 100.000 residentes. Además, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), primer partido de la oposición y aliado en las urnas con los centristas del MoDem y del UDI, logró arrebatarle al PS 105 localidades de más de 9.000 censados.
Los conservadores mantienen el poder en Marsella, segunda ciudad del país, y se impusieron en municipios como Angers o Quimper (oeste del país), Saint-Etienne (este), Angers y (sur), Reims (norte) o Toulouse (sur).
El presidente de ese partido, Jean-François Copé, aseguró que los resultados representan "una gran sanción para la izquierda" y exigió al Gobierno un cambio en la política fiscal, educativa y penal.
Las estimaciones, a falta de resultados oficiales, también preconizan un buen resultado para el partido de lidera Marine Le Pen, que no controlaba ninguno de los 36.600 municipios de Francia, y cuenta con imponerse hasta en quince ayuntamientos.
Los candidatos de la extrema derecha regirán, al menos, las alcaldías de Béziers y Fréjus (sur), Hayange (noreste), Beaucaire y Villers-Cotterêt (norte), que se suman al feudo del partido en la cuenca minera de Hénin-Beaumont (norte), consolidada ya en la primera vuelta. Además, el FN logró la victoria parcial en un barrio de Marsella de 150.000 habitantes.
"Desde ahora habrá que contar con una tercera gran fuerza política en nuestro país", declaró Le Pen en el plató de France 2, donde anunció que el FN aspira a conseguir 1.200 concejales, lo que supone un espléndido trampolín para ese partido antieuropeista de cara a las elecciones al Parlamento Europeo (PE) del próximo 25 de mayo.
Anne Hidalgo, la futura alcaldesa de París
El Partido Socialista, que encajó un revés histórico, salvó el honor al conservar la alcaldía de París, que controla desde hace trece años y donde Anne Hidalgo confirmó su condición de favorita al imponerse con el 54,5% de los votos, frente a Nathalie Kosciusko-Morizet, ex ministra de Nicolas Sarkozy.
Además, el PS revalidó inesperadamente en Estrasburgo (noreste), y logró conquistar Aviñón (sur), que podía bascular hacia el Frente Nacional. Pero su derrota global PS fue mayúscula, quizá la más amplia de su historia democrática en las municipales, a falta de resultados definitivos.
Una de las localidades que mejor ilustran el golpe encajado por los socialistas es Pau, municipio del sur del país donde que el PS había gobernado durante los últimos 43 años y que tendrá como nuevo alcalde a François Bayrou, presidente del partido centrista MoDem.
La impopularidad de Hollande, el jefe del Estado menos apreciado desde la fundación de la V República en 1958, el estancamiento de la economía, el avance del paro y el reciente giro neoliberal del presidente, que le acercan a los postulados de Bruselas y alejan de los votantes de izquierda, son algunos de los responsables del resultado electoral.


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