Crisis política en París. El premier Valls usó un recurso constitucional para evitar el Congreso. Una moción de censura pone en riesgo a su administración.
Por María Laura Avignolo
Al final el gobierno socialista francés no consiguió los votos necesarios para hacer pasar su resistida ley de reforma laboral y su posición lo ha puesto al borde de la caída. A los clásicos socialistas “frounders”, que consideran a la legislación del Código de Trabajo demasiado liberal, se sumaron sus aliados de izquierda a votarla en un “tour de force”, con la quinta movilizacion callejera en contra. El primer ministro Manuel Valls se vio forzado a utilizar el 49,3, un mecanismo constitucional que le permite aprobar la legislación sin debate. El debate fue suspendido. El texto iba a ser adoptado legalmente en las próximas 24 horas si no se presentaba una moción de censura. Eso fue lo que pasó en este psicodrama político en Francia La respuesta al 49-3 , decidido en el Consejos de Ministros el mismo martes, no tardó en llegar. La oposición de los conservadores, los republicanos y la UDI presentaron una moción de censura que, si tiene éxito, hará caer al gobierno de Valls el próximo jueves a la tarde. Los “frondeurs” socialistas, en abierta ruptura con el gobierno, consideran en estas horas si se suman o no a esa moción. A ellos también se sumara el Frente Nacional y Jean Luc Melenchon llamó a apoyarlos.
La decisión de aplicar este artículo constitucional excepcional llegó después que el primer ministro Valls se reuniera con los socialistas “frondeurs” el martes por la manana: allí descubrió que, al menos ,le faltaban 30 votos para conseguir la mayoría y ellos no estaban dispuestos a ceder.
No tuvo otra alternativa. Con una convocatoria urgente al Consejo de Ministros y su autorización, él ha comprometido al gobierno en la aplicación del 49,3, como lo exige el controvertido artículo de la Constitución, que fue usado 85 veces en la V Republica frente a situaciones de bloqueo.
“Tomar tal decision (usar el 49-3-) no es fácil, aun cuando este artículo ha sido utilizado muchas veces”, admitió el primer ministro. Para Valls es el precio para hacer las reformas laborales para crear empleo en Francia, reducir la desocupación y bajar los costos a las empresas para que generan puestos de trabajo.
Valls justifico su aplicación sosteniendo que “el proyecto de ley corre el riesgo de renunciar a su coherencia, a abandonar el compromiso que hemos construido y ofrecer un espectáculo desolador de la división y las posturas politiqueras de una minoría de bloqueo”.
“La conjunción de oposiciones pueden bloquear este texto”, admitió el primer ministro Valls en la interpelación parlamentaria de ayer.
En la televisión, a las ocho de la noche francesa, Valls dijo que “cada uno debe tomar sus responsabilidades” cuando se supo que los “frondeurs” socialistas podrían sumarse a la moción de censura contra el gobierno, que propician los sarkozistas Republicanos. Eso significaría que caería su gobierno, con el apoyo de los propios socialistas enojados el próximo jueves a las tres y media de la tarde.
Para la oposición de los conservadores Los Republicanos, el recurso del 49,3 es “un grave error politico. En vez de aceptar el debate y dejar a los diputados arbitrar por su voto, el primer ministro ha mostrado un autoritarismo en este período de duda”, denunció Isabelle Le Callenec, vicepresidenta de Los Republicanos.
Al compás del debate, miles de personas se instalaron en la Asamblea Nacional y bloquearon la plaza de la Concordia con su protesta, convocados por el movimiento Nuit Debout. Golpeaban sus manos y cantaban: ”la verdadera democracia está aquí” y Asamblea Nacional, Asamblea de Capital”.
En una noche increíble en Francia, el secretario de estado encargado de las relaciones con el Parlamento, Jean Marie Guean, dijo que para él es “inconcebible” que los diputados socialistas voten la moción de censura presentada por la derecha.
El articulo 49,3 fue utilizado 85 veces en la V Republica, la mayoria de las veces en gobiernos socialistas, pero ninguno fue censurado. Las elecciones generales franceses deberían ser en 2016.
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