Los franceses castigan a Sarkozy en las elecciones regionales

Los franceses castigan a Sarkozy en las elecciones regionales
El oficialismo perdió ante el Partido Socialista, que gobernará la gran mayoría del país. Los ecologistas quedaron terceros y el partido xenófobo de Le Pen fue sorpresa, con 12%. El Presidente intenta despegarse. Habrá balotaje el domingo.
Una inquietante e histórica abstención del 52 por ciento del electorado eclipsó la amplia victoria del socialismo y el fuerte "voto castigo" al presidente conservador Nicolas Sarkozy en las elecciones regionales francesas. La mitad de los 44 millones de ciudadanos registrados en la lista electoral decidió ignorar el llamado a las urnas en la primera vuelta ayer, en una rebelión cívica contra el gobierno y la clase politica, explicitando dudas sobre la capacidad del Presidente para sacar al país de la crisis. La resurrección del xenófobo Frente Nacional es el otro fenómeno electoral de la noche, que revela una Francia exasperada y angustiada.

En las primeras proyecciones, de TNS Sofres, los socialistas consiguieron el 30 por ciento; la UMP -que representa al partido de Sarkozy- logró un 26,7 por ciento; la Europa Ecología obtuvo el 12,3 por ciento y se convirtio ajustadamente en la tercera fuerza política, seguido de cerca por el ultraderechista Frente Nacional, de Jean Marie Le Pen, que llegó al 12 por ciento. El Frente de Izquierda obtuvo el 6,2 por ciento. El Modem, de Francois Bayrou, se extinguió con un 3,8 por ciento y el NPA anticapitalista logró el 2 por ciento. El balotaje se realizará el próximo 21 de marzo.

Cuarenta y cuatro millones de franceses estaban registrados para elegir 1.829 consejeros regionales de 26 regiones francesas por cuatro años: 1.671 en la metrópoli y 158 en sus cuatro regiones de los territorios de ultramar. Los presidentes regionales están a cargo de los transportes, los liceos, las remuneraciones del personal educativo, entre otras cuestiones económicas que surgen con la reforma de descentralización del Estado.

La "ola rosa" prometida por la socialista Martine Aubry avanzó aún más de lo que ella esperaba, con un crecimiento de las fuerzas de izquierda sobre todo el mapa electoral francés. Las negociaciones para una alianza de todo el espectro de la izquierda para llegar a la segunda vuelta el próximo domingo se inició en los estudios de televisión, con los candidatos y líderes de los partidos debatiendo contra los representantes de la UMP como una sola voz y de cara al balotaje.

El triunfo en la primera vuelta y la "nacionalización" de la elección regional no ha terminado con las divisiones en el Partido Socialista, que ya controlaba 22 de las 26 regiones de Francia antes de esta elección. Pero proyecta la figura de Aubry, su Secretaria General, como una candidata presidenciable para las elecciones generales del 2012 y alienta al PS a recomponerse y sanar sus heridas.

"Es un mensaje claro y fuerte el lanzado por los franceses, que han expresado su rechazo a una Francia dividida, debilitada y desean una Francia más justa y fuerte", sintetizó Aubry a la hora de su victoria. Aunque llamó a los ciudadanos a participar en la próxima segunda vuelta para conseguir el verdadero triunfo.

La ex candidata presidencial socialista Segolene Royal decidió hacer campaña sola y alejada del partido para ganar su región en Poitou Charentes. Para ella, "este voto tiene un doble sentido", dijo. "Es un voto de adhesión a los presidentes de las regiones y un voto sanción contra el gobierno y el modelo sarkozysta". Ella tiene las mismas aspiraciones que Aubry y obtuvo en su región el 39 por ciento al imponerse a la UMP ampliamente.

Sin la menor aparición del presidente Nicolas Sarkozy en escena -salvo a la hora de votar junto a la primera dama Carla Bruni-, el gobierno trató de minimizar el "voto castigo" y resaltó la abstención.Sarkozy ya había establecido que en elecciones regionales, las consecuencias son solamente regionales, aunque 8 de sus ministros eran candidatos para los consejos regionales ayer. ¿El mensaje? No habrá renuncias de ministros.

En un discurso al país, el premier Francois Fillon estimó que "la abstención no permite obtener una enseñanza nacional" de este escrutinio, tras elogiar que "que la reforma y la simplificacion territorial" organizada por el gobierno de Sarkozy "era necesaria".

El derrotado Francois Bayrou, del Modem, sintetizó el espíritu del electorado en su discurso de admisión de la derrota. "El estado del país ha pasado al estado de alerta y es un día inquietante", dijo. Una clara referencia a la profundidad de la crisis económica y social en Francia y a la desesperanza que significa el renacimiento del Frente Nacional como alternativa política, en una erupción similar al de las presidenciales del 2002, que casi desaloja a los ecologistas como tercera fuerza política.

"Gracias, Sarkozy; Gracias Eric Beson", dijo sarcásticamente Daniel Cohn Bendit, jefe de los Verdes, en una entrevista. "Eso es lo que ustedes han conseguido con el debate sobre la identidad nacional. Miren el score de Le Pen y el Frente Nacional" .

El debate de la identidad nacional fue otro instrumento electoral sarkozysta para conseguir adhesiones de la ultraderecha francesa y produjo desagradables derivaciones racistas y hasta islamofóbicas en su transcurso, con planteos y sugerencias que olvidaron la histórica solidaridad e igualdad republicana francesa.

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