Las dificultades para encontrar consenso interno dentro del justicialismo que otorgue tranquilidad al Ejecutivo respecto a las designaciones de los funcionarios del Instituto de Colonización, llevó al ministro de Gobierno, Juan Manuel Pedrini a encabezar conversaciones intentando encontrar cohesión en el bloque, convocando a diputados de su signo político entre ellos Egidio García para conocer las diferencias existentes que impidan que Branco Capitanich encuentre el acuerdo legislativo.
Los hechos
El bloque de la Alianza Frente de Todos y el presidente del Poder, Juan José Bergia fueron los únicos que ingresaron al recinto para la sesión especial en la que se debía tratar el acuerdo legislativo para el directorio de Colonización. En uno de los pasillos Carlos Martínez esperaba a su aliado circunstancial Egidio García para juntos permitir el quórum que el justicialismo no estaba dispuesto a regalar, pero la llegada no se produjo a tiempo y a las 18 se decidió levantar la sesión por falta de quórum.
Esta situación encendió duras posiciones y derivó en denuncias públicas a través de apuradas conferencias, polémicas que se trasladaron a la sesión ordinaria la que terminó abruptamente a poco de empezar por el levantamiento de los diputados Martínez, García y el bloque aliancista, lo que impidió que se ponga a consideración alguno de los 133 puntos que formaban parte del orden del día. De esta manera los bloques mayoritarios se repartieron las ausencias en las dos sesiones que estaban programadas.
Duras posiciones
Las denuncias que se habían hecho en conferencias de prensa fueron ratificadas en el recinto, en la que se desnudaron algunos entretelones que llevaron al fracaso del encuentro para dar o no acuerdo a las designaciones en Colonización.
García hizo público que se reunió en la sala de labor parlamentaria (dentro de la Cámara de Diputados) con el ministro Pedrini, Branco Capitanich, el secretario de la Gobernación, Pedro Miró y algunos diputados justicialistas y que usaron su astucia para que el tiempo transcurra y entretenerlo para que de esa manera fracase la sesión. Sin embargo lo que causó conmoción en los diputados de la oposición es que en su relato denunció que “quise bajar pero no me dejaron”, señalando al ministro como autor de esto.
“Me siento avergonzado, un buen gobierno no trata de presionar. La causa se defiende y mi banca no es de negocios, sino social; mi banca no se alquila, ni se vende, se defiende”.
Por su parte Martínez había sido el primer en disparar y advertir que iban a dejar sin quórum la sesión. “Se vulneró nuestro rol, no hacia falta que el ministro de Gobierno, ni el subsecretario Miró estén presentes con algunas actitudes que no me quedan claras”. Asimismo resaltó que como diputados no pudieron cumplir su función y que la actitud de los funcionarios del gobierno fueron “avasallantes”. “Me da vergüenza lo que pasó hoy”.
Por otra parte sacó a la luz que no se respetó el reglamento interno de la Cámara de Diputados al levantarse la sesión sin haber esperado una hora. Quiero que el pueblo escuche que no soy cómplice de malas maniobras y malas formas”.
El oficialismo
El presidente del bloque justicialista, Ricardo Sánchez, explicó que el quórum es una herramienta parlamentaria, defendiendo así la postura de no haber ingresado al recinto, no obstante apuntó los cañones contra Martínez, sobre quién dijo que lo vio en los pasillos pero no entrar al recinto, “estaba esperando no se qué”.
Defendió la presencia de funcionarios de gobierno que “tienen el derecho a venir las veces que quieran. Es de interés político del gobierno el Instituto de Colonización y vaya si lo es que fue uno de los paradigmas de la corrupción del gobierno aliancista”. Afirmó que en los pasillos se podía circular y que “el que no dio quórum es porque no quiso”.
Intromisión institucional
La Alianza no dejó pasar el momento y se hizo eco de las denuncias de los diputados Egidio García y Carlos Martínez, acompañándolos en la retirada del recinto, no sin antes dejar expuesta su posición. Hugo Maldonado hizo saber que era serio lo que pasó porque “hay dos alegatos de diputados que plantean no solamente una intromisión de funcionarios del Ejecutivo a la sesión, sino también el impedirle llegar al recinto para constituir quórum. Frente a estas cuestiones el Cuerpo debe reaccionar”.
“Lo que paso es un acto de gravedad institucional y no es un hecho aislado. En las últimas horas Branco Capitanich por los medios pretende intimidar a nuestro bloque diciendo que iba a denunciar los motivos de los legisladores de la Alianza para no querer su designación”.
Después de esto los diputados se levantaron de sus bancas dejando la sesión sin quórum, aunque el justicialismo se quedó nos pocos minutos más hablando para expresar cuestionamientos por la actitud de sus pares.
Fuera de la pelea
Las acusaciones cruzadas no cayeron bien en el presidente de la Legislatura Juan José Bergia, que antes de quedar pegado en una disputa que no le era propia aclaró que en horas de la siesta había recibido un llamado del presidente del Instituto de colonización, Branco Capitanich que pretendía reunirse. “Cité al vicepresidente primero (Oscar Raffín) y durante el encuentro manifesté mi posición de no votar el acuerdo”.
“Como presente de la Legislatura debo recibir a todos los funcionarios. Ante las denuncias quiero deslindar la total responsabilidad del personal de la Cámara, estoy convencido que no hubo ningún exabrupto y además encontré a (Carlos) Martínez en los pasillos y podía ingresar al recinto”.





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