Unas 50 familias continuaban aisladas en El Manso Inferior.Defensa Civil, Splif y Gendarmería trabajan ayudando a pobladores.
Varios torrentes caudalosos rompieron las márgenes normales, inundaron buena parte de un valle transversal cordillerano y afectaron varias propiedades de crianceros y complejos turísticos, que quedaron rodeados por un metro de agua y con sus animales en islas formadas en los puntos más altos. Al llegar al camino, los múltiples arroyos lo rompieron en distintos puntos -varios con socavones profundos- para desembocar finalmente en el cauce del Manso.
Unas 50 familias permanecían aisladas en El Manso Inferior y para hoy está previsto el ingreso de un unimog del Escuadrón 35° de Gendarmería Nacional, "con ayuda de alimentos, leña y medicamentos para los pobladores más complicados", se adelantó desde Defensa Civil.
En coincidencia, "en caso de tener alguna emergencia o necesidad de evacuación, disponen de equipos de radio en el centro de salud y en la sede del Splif del paraje".
También suspendió las clases la escuela 92 -a la que concurren unos 60 chicos-, y ahora se deberá esperar que bajen las aguas para que los docentes puedan retornar.
La noticia alentadora es que "el jueves no lloverá y nos dará un respiro para que escurran los cauces de los ríos, principalmente El Manso, que ya viene de borde a borde", resaltó uno de los pobladores.
El comisionado de Fomento de El Manso, Lisandro Lanfré, estuvo recorriendo el tramo vial más complicado y aseguró que "las familias más afectadas por el temporal todavía no han pedido ayuda".
Valoró que "las inundaciones en este sector no son algo inusual, todos los inviernos pasa tres o cuatro veces y hemos tenido algunas extremas, donde el camino se corta a la altura de la escuela 213. La gente está acostumbrada, más allá de que molesta para el desplazamiento de los chicos que van al secundario virtual o a un jardín de infantes".
Sin embargo, evaluó la situación social como "preocupante para algunos vecinos, sobre todo para los que viven a la vera del agua por la rapidez y la violencia con que está creciendo el Foyel en esta ocasión".
Acerca de una versión sobre el posible rompimiento de lagunas artificiales construidas por empresarios que compraron propiedades en las zonas altas del valle, Lanfré dijo que "no lo podemos afirmar, aunque hay vecinos que adjudican estas crecidas al drenaje de esos mallines, que naturalmente hacían de esponja. Nos excede la posibilidad de evaluarlo, por lo tanto hemos pedido informes a la Secretaría de Medio Ambiente y al DPA, para que hagan su informe técnico".
El funcionario estuvo acompañado en su gira por el delegado de la zona andina de Vialidad rionegrina, Carlos Angeli, con quien evaluó que "mientras el nivel de las aguas aumente es difícil hacer arreglos para restablecer el camino, porque son muchos los lugares dañados por la correntada".
No obstante, precisó que "hay lugares puntuales, como el puente sobre el arroyo Seco, donde hay que hacer una alcantarilla. En otros puntos quizás haya que levantar un poco el trazado para mantenerlo transitable. Además, se necesita un nuevo enripiado en toda su extensión", de los 40 km que van desde Río Villegas hasta el paraje chileno El León.
Por su parte, una mujer destacó con optimismo que "por suerte no se cortó la luz con tanta lluvia y viento", al tiempo que recordó que para reponer la energía "es habitual que tengamos que esperar días enteros a que Edersa se digne mandar un reclamista desde El Bolsón".
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