Está ubicado sobre la calle Matheu, en el barrio Huerto del Sol. Durante la intendencia de Omar Parisi prometieron convertirlo en un parque. Lejos de eso, se transformó en un terreno descuidado, lleno de basura y de roedores.
El encuentro había sido propiciado por un grupo de vecinos. Y la respuesta de los funcionarios fue inmediata. "Vamos a presentar un proyecto y vamos a hacer un espacio verde para que puedan disfrutar todos. Acá haremos una pista de salud, allá iluminación y utilizaremos el agua de las acequia para que pueda estar regado", prometieron. Todos se entusiasmaron, y hubo vecinos que ofrecieron juegos de plaza para decorar el lugar.
Sólo unos días después, aparecieron algunos empleados municipales. Emparejaron los yuyos, pusieron unos palos rollizos para darle forma a un camino y armaron lo que, para ellos, era una pista de salud. Luego de eso, desaparecieron.
En zanjón comenzó a llenarse, en teoría, con residuos verdes, hasta que vecinos denunciaron que estaban sintiendo olores nauseabundos y estaban alarmados por la cantidad de moscas y roedores. Entonces descubrieron que algunos municipales, además de restos árboles y pastizales, también estaban arrojando al lugar residuos domiciliarios.
A mediados de 2012, el actual jefe comunal, Carlos López Puelles, estuvo en el lugar y reiteró la intención de parquizar a zona.
A tres años de esa promesa, el espacio ubicado en calle Matheu, entre Álzaga y Panama, se convirtió en un baldío, sin riego (hay dos cuadras que se inundan al menos una vez por semana por la cantidad de basura en las acequias), sin pista de salud, con maleza cada vez más alta, árboles caídos, basura, ratas y pequeñas víboras.
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