Los reclamos y denuncias contra la empresa a cargo de la recolección de residuos se multiplican en los barrios.
Las quejas de los vecinos de General Pueyrredon por el servicio de la recolección de residuos, a cargo de la empresa 9 de Julio, es una constante. La mayoría de los reclamos son por la falta de servicio, tanto de recolección como de barrido, y por la falta de información que brinda la empresa respecto al servicio que brinda.
En la mayoría de los barrios de Mar del Plata la recolección se da tres o cuatroveces por semana, a diferencia del centro de la ciudad donde lo hacen todos los días. Según denunciaron vecinos de distintos puntos de la ciudad, la empresa no cumple las frecuencias y la separación de los residuos no existe.
“Los camiones deberían pasar lunes, miércoles y viernes, pero cuando llueve no pasan. No sabemos cuándo hay que sacar la basura orgánica y la reciclable porque no sabemos si van a pasar“, afirmó Hugo, un vecino del barrioParque Independencia. En ese barrio, los vecinos decidieron organizar entre ellos la recolección para ponerla en un punto fijo, así la empresa no tiene la excusa para no pasar por las calles que no están en condiciones de ser transitadas.
En el bosque Peralta Ramos denunciaron que “la falta de recolección es total” y en algunos casos los mismos vecinos tienen que cargar sus bolsas de basura por más de 200 metros para que los trabajadores de la 9 de Julio se lleven los residuos. Al igual que en distintos puntos de la ciudad, los vecinos no saben qué días deben arrojar los residuos orgánicos y cuándo los reciclables.
La empresa está obligada a recorrer por día un total de 36.578 cuadras que, en más de una oportunidad, no lo cubren por el mal estado de las calles. Lo llamativo es que la Municipalidad paga por ese servicio aunque los camiones no pasen. Cada vez que la 9 de Julio no cumple con el servicio en una sola cuadra, le está cobrando a los vecinos de Mar del Plata 35 pesos que no se destinaron a la tarea que le fue asignada.
Otro dato llamativo es que el servicio completo por un día de trabajo le cuesta a las arcas municipales un millón y medio de pesos, pero la multa que le impone el Ejecutivo municipal cuando la empresa no brinda el servicio es de tan sólo 50 mil pesos. Muchos de los vecinos afectados por el mal desempeño de la 9 de Julio denunciaron que cada vez que llaman al servicio telefónico de la empresa “no tienen una respuesta” certera y sus reclamos no son atendidos.
Un caso similar al que se vive en los barrios más periféricos de la ciudad se da en lapeatonal San Martín. Distintos comerciantes aseguraron que “muchas veces las veredas están sucias” y “los barrenderos no cumplen las frecuencias” que deberían realizar. “Los vemos algunas mañanas y a la tarde”, detalló Cristian, un vendedor ambulante. Según otros comerciantes la limpieza no se incrementa en verano a pesar de que el caudal de gente es mucho mayor: “Todos los turistas se quejan de que ven a la ciudad sucia, no se limpian los tachos de basura durante horas y la mugre se acumula”, contó la empleada de un característico local de alfajores.
Según el contrato firmado por el municipio, en temporada alta debe haber un barrendero por cuadra en la peatonal desde las 9 de la mañana hasta las 11 de la noche. Además deben garantizar la limpieza de las playas. Por esta tarea, la 9 de Julio recauda más de dos millones de pesos al mes y lo hace todos los meses, a pesar de que en temporada baja no realizan esta tarea.
Por otra parte, la Defensoría del Pueblo recibe entre 10 y 15 denuncias por semana. “Las quejas de los vecinos son una constante”, afirmó el defensor del Pueblo Fernando Cuesta. “Las principales denuncian son porque el camión recolector no pasa, por la ausencia del almejero y porque no ven al barrendero en el barrio“, agregó

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