La avenida 25 de Mayo otra vez fue la elegida para los festejos pero esta vez estuvo colmada de personas, motos y autos desde la plaza San Martín hasta la entrada a la Costanera donde había una guardia de infantería que impedía el acceso.
Miles de personas iban y venían desde un lugar a otro con silbatos, trompetas, bocinas y la policía hizo lo que pudo tratando de encauzar el tránsito por momentos totalmente embotellado.
Hasta el cierre de esta edición no se produjeron incidentes aunque la gran cantidad de personas por momentos parecía desbordar todo tipo de control.
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