La granada, fruto que tiene múltiples cualidades que hacen que su consumo sea muy aconsejable, dado que se le asignan efectos favorables, dada sus propiedades para afecciones como el asma, la fiebre y las enfermedades cardiovasculares, e incluso ayuda a combatir la hipertensión, tiene a Formosa como una provincia que sobresale en el contexto nacional.
Aunque se trata de una producción que habitualmente es encarada por grupos de inversión, ante los buenos resultados alcanzados en la etapa de validación en el norte formoseño, ha comenzado a crecer el interés de los pequeños y medianos productores por el cultivo de granada, una fruta que tiene una cada vez más importante demanda a nivel de EEUU, Europa y los países árabes, aunque admiten que se trata de emprendimientos que demandan importantes recursos.
Los ensayos comenzaron hace casi tres años en el Centro de Validación de Tecnologías Agropecuarias de Misión Tacaaglé en el denominado jardín de variedades en el que también se pueden observar el comportamiento así como las posibilidades que tienen en el mercado otras frutas tales como banana, mango, cítricos, papaya, ananá, guayaba, maracuyá, litchies, pitayas, carambolas, chirimoyas, kaki, nísperos, acerolas, granadina, granada, duraznos y pelones.
Formosa se ha convertido, además, en una de las provincias elegidas por una empresa privada para determinar la variedad que más se adapte a la zona y además que pueda ampliar el término de temporada en que puede presentarse en el mercado y que responda, al mismo tiempo, a los gustos de los consumidores internacionales.
El ingreso de la granada en la provincia se produjo a partir a la llegada de material genético proveniente de Israel, con los cuales se han hecho experiencias diversas aunque se determinó que la variedad Wonderfoul es la que mejores resultados ha dado.
Los técnicos destacan que se trata de un cultivo tardío de color rojo, con un peso de 650 gramos, sabor agridulce y un rendimiento calculado en 40 toneladas por hectárea.
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