Fomentan plan integral de reciclaje

Integrantes de la fundación cipoleña Manos que Ayudan llevan adelante la promoción de un amplio proyecto regional que solucionaría en forma definitiva el problema de la basura.
La fundación cipoleña Manos que Ayudan impulsa un ambicioso plan de reciclaje de residuos urbanos y que beneficiaría al conjunto de las ciudades del Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Por este motivo, la presidente de la ONG, Noemí Bascur, junto al ingeniero Omar Fernández, participaron en el último tiempo de una serie de reuniones con funcionarios provinciales y nacionales, además de autoridades municipales.

También Bascur y Fernández, decididos a mostrar las bondades del programa, tomaron contacto con empresas argentinas que fabrican máquinas que reciclan basura.

El proyecto de la Organización No Gubernamental local no se limita a los residuos domiciliarios e involucra a los desechos industriales, aparatos eléctricos y restos peligrosos.

Los objetivos que se persiguen son varios, pero se destacan los ambientales, sanitarios, sociales y educativos.

Ninguna localidad del Alto Valle queda fuera de la iniciativa y los beneficios alcanzan a un extenso corredor que va desde Chichinales a Senillosa y que también envuelve a localidades como Barda del Medio, Contralmirante Cordero y Cinco Saltos. En este marco, Bascur y Fernández mantuvieron encuentros con la mayoría de los funcionarios municipales de las ciudades involucradas.

Producción de biogas

Una de las novedades del proyecto pasa por la ubicación de las plantas de tratamiento, distribuidas en forma estratégica. En Cipolletti funcionaría un lugar para el trabajo con residuos sólidos urbanos, mientras que en Neuquén y Allen está prevista la instalación de plantas para la producción de biogas (metanol).

Otros sitios que contarían con plantas para el tratamiento de basura domiciliaria serían Centenario, Plottier, Villa Regina, Allen y Neuquén capital.

Empleos

Quizás uno de los puntos más interesantes del proyecto de la fundación cipoleña es la creación de empleos. Más de medio millar de personas trabajarían en las plantas de tratamiento y por ejemplo en Cipolletti, está contemplada la labor de 85 operarios. A la hora de hacer los cálculos de personal, Bascur y Fernández tomaron en cuenta los puestos de trabajo de técnicos, administrativos y operarios.

Para la producción de biogas, se emplearían a unas diez personas.

En cuanto a la capacidad de procesamiento de basura, las plantas en conjunto podrían operar con hasta casi un millar de toneladas diarias. Cipolletti, junto a Roca y Centenario, sería uno de los sitios que trabajaría con casi 100 toneladas diarias de basura domiciliaria.

Cesión de tierras

La fundación consideró en su proyecto la cesión de las tierras para instalar las plantas y destacó que los municipios “cederán los terrenos por el término de 99 años, prorrogables”. Además, puntualizó que “transferirán a la fundación, una vez que las plantas estén en funcionamiento, el canon por disposición final de residuos que pagan los vecinos”.

La planta a instalar en Cipolletti requeriría de 130.000 metros cuadrados.

Obtención de materiales

Ningún residuo queda excluido del tratamiento y se procesará “orgánicos, papel, cartón, plásticos, vidrios, metales ferrosos, envases de tetrabrik y otros”, especificó la fundación en su propuesta.

El resultado del procesamiento de la basura permitirá la obtención de materiales diversos: plástico, papel, cartón, metales ferrosos y no ferrosos, vidrio, textiles, fertilizantes, materiales de construcción, aceites, grasas, biogas y granulado de tetrabrik.

En Roca y Neuquén está planificada la producción de materiales de asfalto y veredas mediante el método de estabilización y solidificación.

Entusiasmados con su proyecto, Bascur y Fernández esperan conseguir el apoyo de la mayoría de los municipios para concretarlo.

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