El colectivo interurbano que salió a las 18 de la terminal ómnibus de Paraná con destino a Santa Fe, se quedó atascado con un árbol y los autos mal estacionados que había en la esquina de Ferré y Andrés Pazos.
En este marco, la espera del auxilio se extendió más de una hora, lo que provocó el descontento de algunos pasajeros, que optaron por regresar a sus hogares y no seguir esperando que llegue un refuerzo o se libere la unidad para que pudiera seguir su trayecto.
Pablo, uno de los viajeros habituales que utiliza el servicio a diario, contó a UNO que “había gente que iba a cursar alguna de las facultades de Santa Fe, con el tiempo contado, que decidió no seguir esperando y volverse a su casa”.
Asimismo, relató: “El incidente se produjo porque el chofer no pudo pasar debido a la cantidad de autos que había estacionados sobre Andrés Pazos, que no dejaban espacio para la maniobra. Nunca hay controles sobre esto en el lugar y es una constante la dificultad que tienen los colectivos para pasar por ahí”.
El testigo del hecho narró: “Solamente apareció uno de los propietarios de los vehículos que estaba mal estacionado, que discutió con el chofer y se fue”.
Mientras tanto, los damnificados fueron quienes abordaron la unidad para ir a su casa, a su trabajo o la universidad donde cursan alguna materia. Trabajadores y estudiantes, o algún ocasional turista, esperaron que la empresa cumpliera la promesa de que “enseguida” llegaría un refuerzo para trasladarlos. Pero solo presenciaron la llegada de dos mecánicos que intentaron en vano dar una solución frente al percance. Finalmente, pudieron seguir su recorrido cuando el conductor hizo una maniobra para quebrar la rama en la que se había quedado atascado el colectivo.
“Se rompió el árbol y se dañó el techo, pero lograron zafar y seguir viaje”, comentó un taxista que observó la escena.
No es la primera vez que los colectiveros se topan con este tipo de situaciones. Para poder doblar en alguna de las esquinas del microcentro donde algún conductor deja su auto, a pesar de las demarcaciones hechas en amarillo, solo tienen que munirse de paciencia y tocar bocina hasta que aparece el propietario y corre el auto.
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