La pergaminense de 19 años se recupera en una sala de la Clínica Pergamino de las lesiones sufridas en la explosión. Relató la dramática situación que le tocó vivir junto a su hermana Jaquelín y un amigo suyo, cuando se encontraban en un departamento del octavo piso del edificio siniestrado.
La joven de 19 años, estudiante de Derecho, comentó que antes de la explosión su hermana, la cual estaba durmiendo en el cuarto, se despertó y le manifestó que había escuchado un ruido raro. Cuando la joven abrió la ventana para ver de dónde provenía el ruido se produjo la explosión. “Las dos salimos despedidas hacia el balcón, mientras que mi amigo que estaba en el comedor sufrió quemaduras” relató la joven y agregó que “inmediatamente después nos levantamos y empezamos a ver cómo podíamos salir del lugar, pero nos dimos cuenta de que no había escaleras y que la pared del comedor no estaba”.
Desesperación y rescate
En un estremecedor relato la estudiante comentó en esos minutos de gran desesperación los tres comenzaron “a pedir ayuda desde el balcón a la gente que estaba en la calle, porque había mucho olor a gas y humo. Mirábamos para abajo y veíamos que se estaba prendiendo fuego el edificio y teníamos miedo de que explotara de nuevo”, indicó la joven sobreviviente.
Las hermanas Tévez y el joven que las acompañaba estuvieron entre las primeras víctimas en ser rescatadas. Florencia recuerda que tras la explosión pedían desesperadamente “ayuda a la gente que estaba en la calle y un hombre que pasaba en moto nos escuchó, subió por el edificio de al lado, arrancó una reja y nos ayudó a salir por el balcón contiguo. Inmediatamente después nos llevaron al Hospital Centenario donde recibimos una muy buena asistencia y luego nos derivaron al Sanatorio del Parque”.
La joven, que vivía en el edificio de calle Salta desde principios de año, y que lleva un año y medio en Rosario, indicó que como consecuencia de la explosión se le cortó un tendón de una rodilla, tiene una herida en el glúteo izquierdo donde se le incrustó una madera y varias lesiones menores en la espalda y los brazos por el impacto de las cosas que salieron despedidas tras la explosión.
“Se podría haber evitado”
Por otra parte, Florencia Tévez confirmó la existencia de problemas previos por la pérdida de gas en el edificio. “La semana anterior nos habían cortado el suministro dos días porque había olor y funcionaba mal. El martes supuestamente iban a arreglar la pérdida y nos dejaron una nota que de 9:00 a 14:00 iban a estar trabajando. Por eso cuando mi amigo sintió olor a gas me acordé de que tenía que cerrar las llaves. Pero unos minutos después se produjo la explosión”.
La estudiante de Derecho sostiene que la tragedia “se podría haber evitado porque los problemas venían desde hace bastante y no se solucionaban. Nos cortaron el gas varias veces y después lo volvían a habilitar pero la pérdida seguía”.
Por último, Florencia Tévez recordó con angustia que “algunas de las personas que fallecieron o están desaparecidas las crucé muchas veces en los ascensores o pasillos del edificio”.
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