Fito Paez: "No reflexiono sobre el paso del tiempo"

Fito Paez: "No reflexiono sobre el paso del tiempo"
El músico rosarino, en un alto momento creativo, editará su primera novela y lanzará tres discos este año con canciones nuevas.
"Sin entrar en binarismos morales, hay una vida en la búsqueda del amor como una fuerza bienhechora y, también, de la identificación de la pasión como una fuerza no tan bienhechora, compleja y muy atractiva", analiza Páez. Haciendo equilibrio entre la reflexión y la piel, propone "salirse un poco del estudio sociológico y de la ciencia, para ir a la búsqueda del abrazo, del beso, de la mirada, del polvo, de aquello que fue lo que me gustó siempre", dijo Fito Páez, quien hoy cumple 50 años y sigue en un alto momento de su carrera creativa.

"Nací en el 63/con Kennedy a la cabeza/una melodía en la nariz/creo que hasta el aire estaba raro/mediaba marzo", se desnudó un jovencísimo Fito en la canción inaugural que dio nombre a su álbum debut "Del 63", editado en 1984.

Veintinueve años después de aquella confesión hecha canción, el artista asegura que "no hay balance ni a palos, ni tampoco hago reflexiones sobre el paso del tiempo". A punto de editar su primera novela, "La puta que habla", Fito confirmó que durante este año también editará tres nuevos discos: "Sacrificio", con canciones inéditas pero compuestas desde 1989 a la fecha; "La vuelta en globo", con temas nuevos, y "Dreaming Marietta", con canciones de amor.

Puesto a reflexionar sobre algunos axiomas rockeros acerca de "vivir rápido y morir joven", el rosarino arriesga entre risas que "lo de vivir rápido se supone que puedo seguir haciéndolo" y enseguida propone "andar a una velocidad crucero porque los espíritus salvajes se queman rápido y yo creo que ese es un aspecto que hay que tratar de mantener".

"Siempre me acuerdo -revela- de una frase de Bukowski (poeta y escritor norteamericano nacido en Alemania) muy graciosa que decía «la resistencia es más importante que la verdad» y me parece una frase sabia y canchera".

Y agregó: "Con un colega que también tiene hijos pensábamos que el día arranca bien si los chicos (por sus hijos Martín y Margarita) están bien. Lo otro es como respirar, no pienso en eso y no tengo cuestionamientos afuera de lo que exige la propia disciplina: componer, ensayar, arreglar, la responsabilidad de hacer lo que uno hace y la responsabilidad del juego".

En el mismo sentido, el hacedor de una discografía signada por títulos como "Giros", "Ey!", "El amor después del amor", "Moda y pueblo" y "Rodolfo",concluyó: "Me siento un tipo que me he permitido todo, me he salido de lugar un montón de veces y he regresado también y, entonces, cada vez la conflictividad es menor porque ya no me asusto de lo que hago. Es algo que vengo haciendo desde que soy chico. Y animarme a hacer cosas es una especie de materia esencial".

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