El bloque de ediles del PJ está al borde de la ruptura al votar en disidencia por la jefatura del cuerpo, que volvió a quedar para el oficialismo.
La votación terminó 5 a 1 y no empatada, como podría haber ocurrido si la oposición no se dividía. La diferencia generó una controversia que hace peligrar la unidad del PJ. Quevedo fue secundado por Stampone en los últimos comicios y si bien disputaron una interna, luego "jugaron juntos" en las elecciones de septiembre, pero nunca ocultaron sus diferencias ideológicas.
Si quedaban dudas, estas se disiparon al asumir los nuevos ediles, cuando el reelecto Quevedo y Altamirano -reutemistas-, contrariaron la propuesta de Stampone, del rossismo.
"Quevedo y Altamirano, al votar así, traicionaron al justicialismo y a la voluntad popular", dijo Stampone, quien recordó que "ellos siempre dijeron que muchos proyectos que presentaban no prosperaban porque el PJ no era mayoría. Hoy la regalaron".
"Esto demuestra la convivencia política que siempre hubo entre oficialismo y oposición. Quevedo mostró que sigue siendo funcional al intendente Torres", añadió Stampone, quien evalúa constituir "un bloque unipersonal". Además anticipó que pedirá al PJ sanciones para sus pares. (La Capital)
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