Días atrás se conocía la preocupación de los vecinos de La Elena tras la demora en la finalización del estudio del suelo que les indicará las posibilidades de tener agua en el barrio. No obstante, a pesar de haber tenido una demora de alrededor de un mes, los técnicos llegaron ayer al barrio para culminar las tomografías que arrojarán un resultado en 15 días.
Los profesionales del Instituto de Hidrologías de Llanuras (Ihlla) se habían acercado al barrio a mediados de mayo, momento en el que realizaron las primeras exploraciones en distintas zonas. Allí, pactaron el compromiso de presentar los resultados de los estudios destinados a determinar la existencia de nuevos acuíferos en La Elena en un lapso de veinte días, plazo que, según confirmó el referente de La Elena, Luis Albornoz, no se cumplió.
Finalmente, ayer volvieron al lugar para concluir las dos tomografías que habían quedado pendientes y así aproximarse a un pronto resultado. Marcelo Varni, el encargado de supervisar al equipo técnico que llevó adelante estas tomografías, dialogó con El Eco de Tandil y explicó que se encuentran en una etapa final del estudio, el cual consiste en una decena de sondeos eléctricos que es lo que estuvieron realizando el primer día y luego cuatro tomografías eléctricas que son como una radiografía del subsuelo.
“Mediante eso estamos tratando de ver a qué profundidad está la roca, y las zonas más profundas son las más favorables para perforar. Ayer se realizó la tercera y cuarta tomografía para luego finalizar definitivamente con las tareas de campo y así poder escribir el informe final, que demora entre 10 y 15 días. A partir de ahí se eleva el informe al Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa), que es de donde vinieron los fondos, y ellos decidirán si perforan o no y qué medidas toman”, indicó Varni.
Por su parte, Albornoz resaltó que con la respuesta del Ihlla en la mano se sentarán a dialogar con el Intendente para ver cómo siguen; lo mismo que con el Enohsa.
El estudio
Cabe recordar que los profesionales del Illha realizaron a lo largo de la primera jornada los trabajos de estudio de suelo a través de “un método geofísico, más específicamente geoeléctrico, que consiste en inyectar corriente eléctrica al subsuelo y medir la respuesta de la circulación de corriente en otros electrodos internos. Esa respuesta depende de los materiales que tengamos abajo”, detalló Varni.
Luego “con los resultados del estudio de esa primera etapa, dieron inicio a una segunda, la cual consistió en un estudio de más detalle en aquellas zonas donde dio favorable”, según indicó.
Llegada esa instancia, manifestó que “es un método también geoeléctrico pero más sofisticado. Cada medición tarda dos horas y da una tomografía eléctrica de los materiales que hay en el subsuelo. En cambio, acá estamos teniendo resultados en un punto, pero esto es más rápido, puedo variar de posición y tener un panorama más general”.
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