La obra evitaría los desbordes del arroyo del Rey que provocan inundaciones. Los barrios pidieron obras para potenciar su función en las zonas de la cuenca baja. El Ejecutivo destacó que la concreción era “esperada hace mucho tiempo” por la gente.
La obra se extiende por 4 mil metros desde la ribera del Riachuelo hasta Isabel La Católica, a partir de un aporte financiero del Gobierno provincial. El objetivo de la estructura es “favorecer el escurrimiento del curso y permitir descongestionar los líquidos de los desagües que antes eran conducidos” al cauce, aseguró la administración local a través de un parte oficial. De ese modo, se evitarían los anegamientos cada vez que llueve.
“El canal está terminado, el problema para algunas zonas es que necesitan estaciones de bombeo y desagües pluviales. Si no pueden acceder, sobre todo en la cuenca baja, se inunda”, consideró Víctor Frites, integrante del Foro Hídrico local. Según aseguró ante LA TERCERA, el director de Recursos Hídricos Jorge Busnelli pudo comprobar que “con 20 días sin llover y con sudestada en el Río de la Plata había 1.50 metros de agua” en el conducto. Por ello realizaron un pedido de audiencia al Ejecutivo, desde donde les prometieron que “en diez días” se la concederían.
“Para continuar con este plan de infraestructura que busca solucionar los problemas de inundaciones en la zona, el municipio, a través del financiamiento del Gobierno nacional, comenzará a fin de mes trabajos de desagües pluviales en distintos puntos de Budge, que traerán una mejora al medio ambiente y a la salud de los vecinos”, enfatizaron, en tanto, a través de un comunicado desde el edificio que linda con la plaza Victorio Grigera. “Las obras que por mucho tiempo exigieron y esperaron los vecinos ya se están ejecutando. Ahora completamos el aliviador, que es clave para evitar inundaciones en la zona”, enfatizó el intendente Martín Insaurralde.
Frites señaló que Tribunales es la calle divisoria del beneficio, porque a medida que se aleja del acuífero el aliviador responde mejor a sus funciones. Una estructura similar en el este del arroyo del Rey y del Unamuno son las tareas que recomendó el colectivo que representa, para las que también aguardan que la ministra de Infraestructura Cristina Álvarez Rodríguez les confirme su intervención.
Visibilizar la protesta
Cloacas y obras para favorecer la circulación del agua fueron reclamadas ayer por un grupo de vecinos de Cuartel IX que cortaron Camino Negro durante el mediodía. En su mayoría, eran residentes del área comprendida entre los aliviadores Piovaroja y Unamuno, “dos grandes desagües que desagotan en el Riachuelo pero que a los que ellos no están conectados”, denunció Sergio Val, integrante de la Fundación Che Pibe y participante de las reuniones del Foro Hídrico lomense.
“El problema del barrio lleva 20 años. Está construido sobre una cava. Si no hay agua potable, hay baja presión y no es seguro extraer con motor porque succiona y un caño puede estar pinchado”, por lo que se incorporaría al líquido el material del suelo que alberga desechos, explicó el referente. Como durante la protesta no obtuvieron confirmaciones sobre las mejoras, prometieron retomar la medida de fuerza la próxima semana.


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