Al final, los negocios no abrieron el Viernes Santo

Si bien en el centro de la ciudad predominaron ayer las persianas bajas, el presidente de la Asociación Empresaria de Rosario (AER), Elías Soso, calculó que el 25 por ciento de los comercios abrió sus puertas...
Si bien en el centro de la ciudad predominaron ayer las persianas bajas, el presidente de la Asociación Empresaria de Rosario (AER), Elías Soso, calculó que el 25 por ciento de los comercios abrió sus puertas. Paralelamente, el gremio que agrupa a los trabajadores del sector relevó la situación de los afiliados que, según denunciaron sus referentes, fueron “obligados” a desempeñar sus tareas.

Pocos días antes del inicio del fin de semana largo de Pascua, Soso había reforzado su pedido para que los comercios rosarinos abrieran sus puertas, en especial el Viernes Santo. E incluso fijó como meta superar los niveles de atención al público registrados durante los feriados de Carnaval y del Día de la Memoria, en marzo pasado.

“Evidentemente, no se pudo superar el 25 por ciento de locales abiertos. Aunque me sorprendió la gran cantidad de negocios que trabajaron en distintos barrios, sobre todo para atender a su propia clientela más que los turistas”, explicó Soso.

Respecto del centro rosarino, el dirigente advirtió que “Falabella fue el único comercio que capitalizó una fuerte clientela, mientras que por calle San Luis los negocios mayoristas se mantuvieron cerrados, como siempre”.

“Hicimos lo humanamente posible y logramos una mínima respuesta. Además, hay un detalle que no es menor: muchos de los negocios del centro que cerraron también tienen locales en los shoppings, que sí estuvieron abiertos”, advirtió Soso.

De todos modos, Fabio Acosta, titular de la Federación de Centros Comerciales a Cielo Abierto, sostuvo que “los turistas no llegan a los barrios porque no se dan a conocer sus atractivos”.

Soso, a su vez, se mostró optimista respecto de que “cada fin de semana largo por venir irá creciendo la apertura de comercios, y en algún momento explotará”.

En esa línea, Soso reafirmó su posición de que una ciudad que pretende consolidarse como plaza turística “debe ofrecer servicios”.

“Los comerciantes también debemos adaptarnos”, aseveró el dirigente, al tiempo que apuntó a otros factores: “Algunos gremialistas se pasan de la raya y preocupan a los empresarios”.

Por su parte, el secretario general de la Asociación de Empleados de Comercio, Víctor Trovatto, no les perdió pisada a los comercios que decidieron abrir sus puertas, sobre todo en las zonas norte y centro de la ciudad.

Delegados del gremio realizaron una fiscalización de los trabajadores que, según alertó Trovatto, fueron “obligados” a concurrir a los comercios.

“Si el empleado va a trabajar, que cobre el 100 por ciento del día”, se quejó el gremialista, para luego enfatizar: “Desempeñar tareas un feriado debería ser optativo pero en la práctica no es así, nos obligan”.

Trovatto reconoció que la opción de trabajar el Viernes Santo debería correr por cuenta del empleado, aunque aclaró que “ante la presión del empleador y la situación del país, trata de cuidar el puesto laboral”.

Bajo la lupa

La Municipalidad realiza operativos de control en los puestos de las ferias para evitar la presencia de vendedores sin habilitación o que ofertan productos no artesanales. De hecho, cerca del Monumento a la Bandera detectaron unas 40 personas que no tenían permiso. Las inspecciones continuarán hasta el domingo, inclusive.

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