Final feliz tras intensa búsqueda del hijo de un peón en medio del campo

Final feliz tras intensa búsqueda del hijo de un peón en medio del campo
Tanto la policía Montada del Chubut, Defensa Civil provincial, la División Canes y Bomberos Voluntarios pudieron epilogar en una buena noticia 7 días de intensa búsqueda y cuando se acrecentaban los malos augurios por la suerte corrida por un hombre cuya desaparición databa de siete días atrás en medio del campo.

Según Crónica pudo averiguar, del hecho tomaron conocimiento la tarde del martes 12 de marzo último cuando el padre y otros familiares de un hombre de 27 años llegó al casco del establecimiento ganadero de la familia Otero y detectaron que no estaba. Infructuosamente buscaron por los alrededores y no hallaron ni rastros y, desesperados, optaron por alertar a las autoridades más cercanas, en este caso la Policía con asiento en Garayalde y también en Camarones.

La persona perdida fue identificada como Victoriano Guenchumán, quien tiene una discapacidad mental que lo torna en poco menos que un adolescente.

Pasaron los primeros días de búsqueda y se fueron sumando efectivos como la policía Montada de Rawson y la División Canes de Puerto Madryn y Bomberos y Defensa Civil de Rawson.

Transcurridos 6 días de intensa búsqueda en la que también utilizaron vehículos 4X4 para transitar por algunos campos y caminos pantanosos debido a las últimas lluvias que azotaron la región, desde la Unidad Regional Comodoro Rivadavia de policía enviaron a la Policía Montada de esta ciudad comandada por el oficial principal Raúl González. Es que desde el propio Gobierno Provincial en Rawson habían impartido órdenes de agotar todos los recursos posibles para dar con el paradero del joven desaparecido.

Final feliz de una extensa jornada

Y, justamente, sería la policía Montada de esta ciudad y de Rawson los encargados de llevar buenas noticias cuando ya los familiares habían perdido esperanzas de hallarlo sano y salvo: cuando expiraba la luz del sol del martes 19 de marzo y los vehículos especiales no pudieron seguir camino debido a un arroyo formado por las últimas precipitaciones, a través de los prismáticos divisaron a lo lejos un par de pequeñas bolsas arriba de unos olvidados bloques.

Ante tal eventualidad es que tres hombres de la Montada decidieron llegar caminando hacia ese lugar. Para asombro y sorpresa de los buscadores, se percataron que el joven buscado se encontraba durmiendo una siesta debajo de un solitario árbol en plena meseta patagónica, a unos 50 kilómetros al oeste de donde empezaron la búsqueda, camino a Paso de Indios.

A Victoriano Guenchumán lo encontraron en perfecto estado de salud, aunque con el cuerpo algo quemado por tantos días expuesto al sol y a la intemperie.

Se había improvisado una pava con una lata de durazno que calentaba sobre el fuego prendido entre unas piedras y hasta contaba con un mate y yerba que le habían dado en una estancia vecina donde también lo habían invitado a comer. Desde el teléfono satelital que había llevado un integrante de Defensa Civil provincial desde Rawson, se informó de la buena noticia a las autoridades.

Por una cuestión de protocolo y ya llegada la noche, a Victoriano Guenchumán resolvieron trasladarlo al Hospital de Camarones para una buena asistencia médica.

De más está decir la algarabía y felicidad del peón de campo que se reencontraba con su hijo tras una semana sin novedades. Felicidad que se trasmitió al dueño de la estancia que esa noche de martes no titubeó en faenar unos corderos y agasajar a todos los que colaboraron en la búsqueda con un exquisito asado a la criolla.

A la mañana siguiente bien temprano, cada una de las divisiones de búsqueda emprendió regreso hacia sus respectivas bases, con la satisfacción del deber cumplido.

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