La historia de Silvina Corzo tuvo un final feliz. La mujer, que estuvo a punto de perder su casa en un remate, finalmente recibió la ayuda de dos personas que pusieron 10 mil pesos cada uno para frenarlo y ahora deberá pagar el resto en cuotas.
La historia de Silvina tomó conocimiento público porque a fines del año pasado, también casi se queda en la calle con sus hijos, porque tras una estafa en la compra del terreno, le rematarían la vivienda.
Inesperadamente, el 8 de noviembre y en medio del remate, apareció Claudio del Valle, un hombre de Puan que compró el inmueble en 71 mil pesos y prometió dejársela a Corzo y su familia, quienes “de a poco y como pudieran, le devolverían el dinero”.
Nueve meses después de aquel día, lo que parecía una gran noticia dio un giro inesperado. La mujer se enteró que Del Valle sólo pagó 16 mil pesos y, por lo tanto, el jueves le iban a vender por la fuerza su hogar.
Tras ello, Silvina volvió a recurrir desesperada a los medios de comunicación para poder conseguir la ayuda necesaria y evitar el proceso de desalojo. Finalmente lo logró. Dos personas aportaron 10 mil pesos cada una y acordaron con la entidad crediticia que el resto se podrá pagar en cuotas.
"Por suerte y gracias a Dios me donaron ese dinero, ahora la casa ya es mía y también la deuda, que podré ir pagando de a poco", agradeció Silvina ante las cámaras de Canal 7.
"Estoy muy agradecida con todos, con el abogado que ayudó para que el banco accediera al plan de pagos, con esta gente que me dio la plata y con los medios de comunicación", agregó.
Por su parte, el abogado Claudio Lofvall, que entregó a Silvina los papeles que demuestran que la casa finalmente es suya, dijo que "esta fue una historia que nos sensibilizó a todos por la prensa".
"Habiéndose frustrado la posibilidad de ir a un remate, lo que se hizo fue acercar a las partes para resolver este tema de la mejor manera", informó.
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