Al Bader Parad y cinco de sus hombres fueron sorprendidos por marines en una isla del sur del archipiélago filipino. EE.UU. ofrecía un millón de dólares por su captura.
El teniente general Ben Dolorfino, encargado de la operación realizada ayer, aseguró que el cadáver de Parad fue identificado por cuatro ciudadanos de Indanan, la urbe que es uno de los bastiones del grupo. Parad y sus hombres fueron ubicados por batallones de la Infantería de Marina filipina poco antes del amanecer, en una zona montañosa cerca de la ciudad.
El portavoz de la Marina de Filipinas, Edgard Arevalo, indicó que se trata de "un duro golpe contra el liderazgo de Abu Sayyaf y una victoria para la población de Sulú, que ha cooperado con información muy valiosa".
Los seis militantes de la organización murieron durante el combate, que duró alrededor de una hora, mientras que el soldado falleció en un hospital cercano, donde fue trasladado junto a otros dos militares heridos.
Abu Sayyaf es uno de los 30 grupos rebeldes activos en Filipinas y cuenta con sólo algunos cientos de integrantes. Resulta relativamente pequeño, pero el gobierno de Estados Unidos considera que tiene lazos con la red Al Qaeda y por eso lo incluyó en su lista de grupos terroristas.
Al menos tres soldados norteamericanos han muerto en atentados de Abu Sayyaf desde 2002, cuando en medio de su "guerra contra el terrorismo" el gobierno norteamericano inició el entrenamiento de militares filipinos en tareas de contrainsurgencia.
Atentados, secuestros y extorsiones, dirigidos principalmente contra las fuerzas de seguridad filipinas, pero también contra la población y contra extranjeros, han sido los métodos que Abu Sayyaf empleó en su intento establecer un Estado islámico independiente en las provincias del sur del país.
El Departamento de Estado de EE.UU. ofrecía una recompensa de un millón de dólares por la captura de Parad, cuyos hombres secuestraron en enero de 2009 a la filipina Mary Jean Lacaba, al suizo Andreas Notter y al italiano Eugenio Vagni, que trabajaban como voluntarios en una misión del Comité Internacional de la Cruz Roja en la isla de Jolo, en el archipiélago de Sulú.
Los tres fueron liberados antes de junio de ese año.
A partir de entonces, las tropas filipinas lanzaron una operación contra los bastiones del grupo en Jolo, una isla montañosa y cubierta de espesa selva.
El combate de ayer tomó por sorpresa a los militantes de Abu Sayyaf y un número indeterminado de ellos resultaron heridos, además de los seis muertos. Una vez terminado el tiroteo, los militares filipinos se incautaron de varias armas, incluidos un fusil belga y dos fusiles de asalto M16 con lanzagranadas M203 acoplados.
Abu Sayyaf fue fundado en 1991 por ex combatientes de la guerra de Afganistán contra la ex URSS y al cumplir su primera década tenía unos 3.000 miembros. En los últimos años, se ha visto reducido a unos cientos de miembros que recurren a los actos de extorsión para financiar sus actividades.
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