Una fila vergonzosa y más problemas para las personas con discapacidad

Una fila vergonzosa y más problemas para las personas con discapacidad

El Gobierno cambia la modalidad de acceso al transporte sin cargo y lo disfrazó de novedad. En la tarde del martes, cientos de personas se sometieron a interminables filas para acceder a la SUBE que necesitan para seguir viajando sin cargo.

 

Por Ayelén Berdiñas

“Tengo el pase que uso hace años, pero me dijeron que viniera acá porque no va a tener más validez. No sé, no se entiende nada. Llevo tres horas haciendo fila”, dice un señor con un nudo en la garganta a la prensa, mientras mira con desazón la interminable hilera de gente que se acercó al Anses de Constitución para conseguir la SUBE que les permita a las personas con discapacidad seguir viajando sin costo. Como si fuese una buena nueva, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, había posteado días atrás en X: “A partir del próximo viernes 19 de junio, las personas con discapacidad podrán viajar con 100% de descuento en colectivos y trenes utilizando directamente su tarjeta SUBE, sin necesidad de presentar el Certificado Único de Discapacidad (CUD). El trámite de vinculación podrá realizarse a través de la web de SUBE”. Sin embargo, con la página web caída, los problemas colapsaron y volvieron a verse las postales de una multitud de pie a la espera de lograr un trámite para un beneficio que, en realidad, ya tienen hace muchos años.

El anuncio sin anuncio esconde un engaño y un nuevo problema: por un lado, los usuarios ya contaban con el descuento del 100% a través de la mera presentación del CUD. Por el otro, la asociación del número de certificado al plástico de la SUBE, aunque pueda ser útil para algunos, para otros trae nuevos inconvenientes. Con el sitio web caído, además, muchos beneficiarios se enteraron de la medida en el propio transporte público, notificados por los choferes: “Me dijeron que si antes del viernes no tengo la SUBE, no puedo viajar más gratis con el CUD”, explicó otra señora frente a las cámaras de televisión. “Estoy operado del corazón. Hay gente grande, con bastón, con criaturas. Una locura esta fila, lamentablemente siempre es así. Hoy me subí al 69 y el colectivero me avisó que el 20, si no tengo la SUBE, no puedo subirme más con el carnet”.

Frente a la confusa información brindada por el Gobierno nacional, el secretario de Transporte de la provincia, Pablo Giachino, destacó que la medida entrará en vigencia desde el 19 de junio, pero solamente será “para líneas nacionales que funcionan en el AMBA; no es de aplicación a todo el sistema SUBE de todas las provincias y municipios”. El funcionario estimó que estará un tiempo a prueba en Buenos Aires mientras el resto de las jurisdicciones intentan reunirse con la gestión de SUBE: “Ya pedimos la reunión sin tener respuesta de la fecha todavía, para saber cómo se implementará esto, teniendo en cuenta que es una iniciativa de ellos para Buenos Aires, para sus líneas. Trabajaron solos y no tenemos mayores detalles; estamos esperando que nos lleguen para ver si es posible ponerlo a disposición de los usuarios en la provincia”.

“El país de Milei es así, una vergüenza”

Gente en silla de ruedas y jubilados hacían cola en el mismo playón donde citaron a las personas con discapacidad. Dos adultos que habían salido al amanecer de su casa para ir al médico se encontraron con la sorpresa a la vuelta: el colectivero les avisó que si no hacían el trámite hoy, ya no iban a poder viajar con el certificado de discapacidad. “Recién tomamos el colectivo y nos dijeron que el viernes es el último día. Entonces vinimos, no teníamos opción. Hay que hacerlo. Salimos a las seis de la mañana y todavía nos queda seguir hasta Glew. La página web estaba caída. El trámite online era imposible”.

El resultado fue una espera sin fin. Hubo quienes soportaron de pie tres, cuatro y hasta cinco horas para obtener el plástico. “Un amigo con discapacidad me dijo que tenía que venir acá. Para el colectivo me falta, para el subte y tren ya lo hice. Entonces con la misma tarjeta me hacen el trámite para colectivo. No sé, me dijeron eso, pero te mandan de un lado para el otro, no se sabe nada. Me mandaron de la comuna para acá. Llevamos cuatro horas esperando, somos muchos porque dicen que es hasta este viernes, pero esto no avanza. Nos vamos a quedar acá a ver qué nos dicen”, relató un hombre que asistió con su hijo a cargo. La confusión parte, por un lado, de no saber si el anuncio de Adorni comprende a los municipios o solo a las líneas nacionales de trasnporte. Por el otro, si bien el comunicado del Gobierno nunca especificó que la presentación del CUD físico quedaría sin efecto, el desamparo y la falta de información empujaron a los usuarios a la desesperación. “Es una vergüenza lo que están haciendo. El CUD tiene validez nacional, llevo 20 años usándolo. Tengo que hacer esta fila de horas para que me den una tarjeta. En la comuna me dijeron que venga acá a Constitución, y miren lo que es esto. Nos dicen que el tren, el colectivo o el micro no nos van a llevar más por culpa de este Gobierno”, dijo una señora entre lágrimas, y sentenció: “La desinformación es total”.

Vanina Bassi, actriz y madre de Lisandro Rosell —un adolescente con trastorno del espectro autista—, habló con Página/12 sobre la incertidumbre generalizada: “Estamos esperando un poco porque son todas preguntas las que tenemos. Por un lado está el subte en la Ciudad, y por otro los colectivos de Nación, con el tuit que publicó Adorni. Lo que él dice, que es medio lo mismo que con el subte, es que hay que vincular la tarjeta con el CUD, pero aclara que se van a manejar las dos modalidades. Con el CUD lo hicimos siempre, y si bien seguro muchas personas prefieran la SUBE, en mi caso yo cuido a un hijo que tiene varios cuidadores. Yo voy a seguir con el CUD; me resulta engorroso pasar la tarjeta de mano en mano, es un lío. Dice Adorni que convivirán ambos sistemas, y si es así está perfecto, pero lo quiero ver. Tiendo a descreer de todo esto”, afirmó.

Ana Dones, referenta de la Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad (REDI), relató las dudas y consultas que recibieron durante la jornada: “No sabemos bien los detalles de la carga de esta SUBE, y parece que se complica aún más para los jubilados que tienen dos beneficios, porque el sistema no les está permitiendo cargar el número del CUD”. Entre las familias que se comunican con la organización, los mensajes de angustia se multiplican. Ante la falta de canales oficiales claros, lo único que crece es la preocupación.

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