La fiesta del tomate, una cita con la agricultura familiar

Los Hornos es sede de la novena edición de un encuentro que busca visibilizar la producción sostenible y sustentable. Miles de personas toman contacto con los horticultores platenses y de la región
Cuatro puestos de tomate platense no dan abasto para atender la demanda de los visitantes. A su alrededor, el resto de los mancebos, dedicados a la ventas de otros productos de huerta no se quedan atrás aunque sus dueños saben que no son la estrella de la fiesta. A lo largo del amplio predio ubicado en 66 y 67 otros puestos se dedican a la comercialización de productos con valor agregado: dulces, jugos y conservas son los más buscados.

Es la novena edición de la Fiesta del Tomate Platense, una cita que con el tiempo se ha tornado obligada, y se ha convertido en una de la principales formas de darle visibilidad a la agricultura familia, esa cuya premisa principal es, no ya la de la producción orgánica, sino la de la agroecología. Una “vuelta de rosca” que le dicen. No alcanza ya con prescindir de los agroquímicos, sino que es necesario aplicar concepciones sociales y humanas que incluyen el desprecio al trabajo esclavo, fomentar la biodiversidad y evitar el monocultivo o usar racionalmente los recursos naturales como la tierra y el agua.

La fecha elegida es la de este sábado entre las 10 de la mañana y la 8 de la noche. Cuando el sol caiga habrá bandas que le pondrán música a la fiesta. El lugar, la Estación Experimental "Julio Hirchhorn" de 66 y 167. Quienes lean estas líneas antes de las 18 todavía tendrán un buen rato para sumarse a la experiencia.

Una plantación ubicada en un extremo llama la atención de los neófitos que recorren las estructuras de caña, armadas en pirámides. “Muestra viva” dicen un cartel. Las ramitas verdes trepan hacia la punta de esa estructura triangular, y los tomatitos se enfilan por debajo.

A plantar. Para muchos, la búsqueda de semillas es la atracción, y para ellos la Subsecretaría de Agricultura Familiar preparó unos didácticos folletos en los que se explica las características del folleto, pero que vienen con un regalito: un sobrecito con semillas del producto.

“Hay que plantarlos en la primavera”, explica Carlos Parrillo, un productor de Colonia Urquiza, preocupado en estos tiempos por curar la tierra en la que cultiva para mejorar la producción. La etapa de los plantines, y el trasplante salen de su boca con entusiasmo.

Aquella idea de “tomate con gusto a tomate” que pregonan los amantes la roja hortaliza se repite en cada puesto y con cada fruto o verdura. El mismo Parrillo muestra una sandía especial, cuyo color interior es amarillo y no el clásico rojo.

Aparece nuevamente el concepto de biodiversidad, fundamental de la agroecología. Son Alicia Alem y Bareilles, representantes de la agricultura familiar en Cañuelas y la provincia quienes hablan de la importancia de ser custodios de las semillas nativas y criollas, para que éstas no desaparezcan tras una mala temporada. Los productores de todas las regiones tienen semillas de todas las regiones. Una suerte de reaseguro.

El tomate platense es una suerte de punta de lanza para los productores, cuyos cultivos exceden largamente a esa hortaliza. Zapallos, duraznos, moras, sandías, frutillas, frambuesas, higos, son solo algunos. Y todo se multiplica varias veces con sus derivados.

“El valor agregado es algo a lo que también le damos importancia”, dice Alicia Alem. Los dulces y las conservas, en el caso de los productos de la tierra, o los lácteos y embutidos, en el caso de quienes también trabajan con animales.

La fiesta y la historia. La primera celebración se realizó en 2005. Desde entonces creció en número de visitantes, de expositores y difusión del tomate platense. Actualmente son ocho los productores que conforman grupo que están encaminados en la conformación de una cooperativa.

La fiesta está organizada por la Municipalidad de La Plata, el Grupo de Productores de Tomate Platense, el INTA y la facultad de Agronomía de la Universidad de La Plata, y entre las actividades que se realizan se destaca el concurso de "Tomate al medio", el Almacén de Campo con dulces, conservas, quesos y chacinados.

Además tendrá otra edición el campeonato de embaladores, y los visitantes pueden participar de la actividad "Coseche su propio tomate".

Como se sabe la particularidad del tradicional tomate platense es que tiene un gran sabor por ser muy acuoso y poseer poca corteza. Además tiene una maduración muy rápida y una forma muy irregular El tomate es un producto típico de La Plata, pero con el tiempo tuvo varios altibajos, hasta que redujo su presencia al mercado.

Históricamente este tipo de tomate fue introducido por un quintero de la zona desde Italia. Era un tomate chato con una raya negra que pronto sedujo a los demás quinteros por el tamaño de los frutos, su resistencia al transporte y su fácil adaptación al clima y al suelo de la Región.

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