Una fiesta de egresados con muchos heridos y ningún responsable

Una fiesta de egresados con muchos heridos y ningún responsable
Los testigos hablan de unos 30 chicos heridos por la rotura un vidrio, y de un organizador que “seguía cobrando las entradas como si nada”.
Se trata de la fiesta de egresados de los colegios Peralta Ramos y Trinity College que se realizó el sábado por la noche en el salón Vélez Sarfield del Hotel Sheraton. Una de las invitadas estima que habían más de 300 personas esperando entrar, cuando eran cerca de las 2.30 de la madrugada.

“Habían 3 personas seguridad para controlar a toda la gente. Uno los hacía pasar, otro revisaba en la fila, y otro no hacía nada”, señala una testigo que dice haber terminado la noche con varias amigas heridas.

Según relata, se había colocado un vallado que los chicos empezaron a empujar reclamando entrar a la fiesta. Un grupo de ellos habría querido pasar por debajo de esta contención, por lo que el personal de seguridad habría reaccionado violentamente golpeando y arrastrándolos hacia afuera (por los pelos). Esta situación habría derivado en otros escapes de chicos y chicas y corridas del personal.

“Había una puerta enorme de blindex, como empujaron tanto se rompió y saltaron todos los pedazos contra la gente”, explica la testigo. “Una de mis amigas estaba con las dos manos cortadas y con un corte en el cuello, otra tenía cortes en la cara y a una tercera le sangraba la cabeza”.

“Habría unas 30 personas delante nuestro, así que estimo que todos quedaron con heridas. Incluso vi una chica desmayada, pero el personal de seguridad había desaparecido”.

Por el mismo impulso de la masa, los chicos y chicas habrían terminado dentro del salón, donde uno de los organizadores (Sergio) habría llegado junto con una mujer encargada también de la producción de la fiesta. Ante la situación las chicas pidieron que llamen una ambulancia. En su lugar, los organizadores las acompañaron hasta el estacionamiento donde había una ambulancia sin ningún recurso. “Tenían gasa pero no tenían cinta para pegarla”.

“Subimos otra vez, y nadie había llamado otra ambulancia y Sergio –el organizador- estaba otra vez en la puerta y seguía cobran las entradas como si no pasara nada”, resaltó.

La situación, según cuenta, habría terminado con amenazas de denuncia por parte de los chicos, y con “muchas personas en situación de histeria”. Una fiesta de egresados con muchos heridos y ningún responsable

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