Una fiesta que comenzó en Córdoba y seguirá con una caravana por las calles marplatenses

Gran caravana tiene preparada la gente de Aldosivi a partir de las 13 de este martes, cuando el plantel llegue a nuestra ciudad vía terrestre. La misma comenzará en Ruta 2 y avenida Constitución, y terminará en la Manzana de los Circos.

¿Quién podrá detener la fiesta que comenzó este lunes por la noche en Alta Córdoba? ¿Quién? Aldosivi vive sus horas más felices tras el ascenso a la Primera División del fútbol argentino. Logro que anhelaba hace mucho tiempo, pero que por distintas cuestiones no había podido alcanzar. Logro que al fin llegó, para bien de su historia y el deporte marplatense.

Por eso, la dirigencia de Aldosivi planeó una gran caravana para este martes. La misma comenzará alrededor de las 13 en la rotonda de avenida Constitución y Ruta 2. De ahí continuará por Constitución hasta la costa (seguirá por la costa) y avenida Independencia. La caravana, que seguramente será por demás numerosa, tomará sentido hacia Luro. Previo paso por la Municipalidad, el primer “alto” será en el Monumento a San Martín, epicentro de todos los festejos. La celebración continuará hasta Buenos Aires, después hasta Colón, de ahí a la costa, para frenar por última vez en la Manzana de los Circos, donde culminarán los festejos. Desde la dirigencia anunciaron que el Departamento de Tránsito Comunal y la Policía Bonaerense colaborarán para que “todo sea una fiesta muy prolija”.

Cordoba, la provincia de los sueños cumplidos

Córdoba no ha sido una provincia más para Aldosivi en sus últimos años futbolísticos. En el 98, el Aldosivi de Jorge “Indio” Solari perdió con Belgrano la final por el ascenso a Primera y siete año después, en la promoción ante Racing de Córdoba (2005), los dirigidos por Andrés “Tito” Rebbotaro (la campaña fue iniciada por Fabián Villarreal) consiguieron el pasaje a la B Nacional luego de caer en la final por el ascenso directo ante Ben Hur de Rafaela. En esta ocasión, el “Tiburón” volvió a definir su suerte en la misma provincia. ¡Y de qué manera!

Uno aguantó, el otro no

Demasiado hermetismo generó las presencias del defensor Matías Lequi y el delantero Pablo Lugüercio, ambos por distintas molestias físicas. El zaguero finalmente jugó a pesar de su (micro) desgarro, si bien lo hizo con un vendaje en su muslo derecho. “No estaba para jugar, pero me la jugué”, sentenció en diálogo con “el Retrato…”. El que también se la jugó, pero no aguantó, fue el atacante. A los tres minutos, por un mal movimiento o un roce de un atacante (no quedó claro), sintió mucho dolor en la zona intercostal y debió abandonar la cancha (fue reemplazado por Nicolás López Macri). “No salió bien, pero admiro su coraje”, afirmó el entrenador Fernando Quiroz.

¿A puertas cerradas?

Una nueva mentira del fútbol argentino tuvo lugar en los choques por dos ascensos a Primera División. Primero ocurrió en La Plata, cuando en el partido que disputaron Nueva Chicago y Aldosivi se escucharon (más de una vez) cánticos de ambas parcialidades, que agruparon mucho más que dirigentes y periodistas partidarios. En Córdoba, volvió a pasar lo mismo. Si bien, esta vez, el “Tiburón” hizo más ruido que los pocos jujeños que corearon el nombre de su equipo una vez que los jugadores del “Lobo” pisaron el terreno de juego. “Dale verde, dale ver….”, tronó más de una vez en el estadio Presidente Perón. No sólo había periodistas y dirigentes…

Un fin de semana perfecto para “Teté”

El ascenso de Huracán a Primera División y el título de Racing Club de Avellaneda, en el torneo transición, retrataron uno de los mejores fines de semana en la vida deportiva de Fernando “Teté” Quiroz. La frutilla del postre fue el logro alcanzado una vez que Néstor Pitana “pitó” el final del partido en Córdoba.

Una atención de lujo

Para felicitar. Durante toda la estadía en el estadio Presidente Juan Domingo Perón (de Instituto de Córdoba), la jefa de prensa de “La Gloria” atendió perfectamente a todos los periodistas que cubrieron el partido, más allá de los colores. Siempre se mostró predispuesta a cualquier inquietud de los colegas. Lucía, muy bien diez.

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