A diferencia de los choques anteriores, Quilmes no tuvo un buen arranque, no encontraba el tiro externo y Ciclista, sorprendió sacando la pelota de adentro hacia afuera para, con cuatro triples en la misma cantidad de intentos, sacar una buena ventaja en el marcador (11-20) en ocho minutos.
Sin embargo, el segundo parcial volvió a encontrar dominante a los visitantes, con otro triple de Massieri y Cornley lastimando para volver a sacar la máxima de 9 (25-36). Pero se abrió el aro de afuera para Quilmes, con Nicolás Ferreyra como abanderado (15 en la mitad), Hopson empezó a complicar en el mano a mano y se volvió a poner en partido, yendo al entretiempo abajo, pero sólo por 4: 38-42.
Como no podía ser de otra manera, el tercer cuarto comenzó nuevamente con superioridad de Ciclista que era más certero, que sacaba diferencias y no permitía que el local pasara al frente. Pero cuando más lo necesitaba su equipo, Hopson recuperó tres pelotas, todas terminaron en doble y luego una más de Espinoza que después la volcó lo puso al frente nuevamente al “tricolor”. Ahí quebró el partido, la visita entró en un pozo y Quilmes no lo desaprovechó para alejarse en el marcador, sacar una distancia impensada minutos antes para ingresar al cuarto final arriba por 10 (67-57), en un Once Unidos que ya era una fiesta y soñaba con la final del TNA.
El “Cervecero” sabía que estaba cerca del objetivo y buscaba mantener la distancia. Consciente que no era su noche desde el perímetro, apostó a las penetraciones de Hopson, a Pomare en la zona pintada y a un Ferreyra intratable para mantener la diferencia y sufrir sólo con Ceci que empezó a sacar la cara por su equipo en los minutos finales. El minuto pedido por Laginestra a tres minutos del final (76-68), fue el último manotazo de ahogado del entrenador visitante, pero cada vez que intentó descontar se encontró con la respuesta tricolor que mantuvo una y otra vez la diferencia. Ciclista se ilusionó poniéndose a 5 (80-75), pero fue un espejismo. El Coloso de Parque Luro era una fiesta con el “va a volver, va a volver, Quilmes va a volver”. Es la esperanza de su gente, es lo que quiere el pueblo “cervecero” pero todavía falta un paso.
Comentá la nota