Una fiesta de alto vuelo

Una fiesta de alto vuelo
Ayer, con un éxito para destacar, finalizó el Tercer Encuentro Aeronáutico. Una gran cantidad de público disfrutó de una propuesta que no defraudó a nadie. Los espectáculos acrobáticos estuvieron a la altura de lo esperado en un acontecimiento al que asistieron unas siete mil personas
Con una concurrencia que superó ampliamente a la registrada el día sábado, ayer finalizó con un rotundo éxito el Tercer Encuentro Aeronáutico que se llevó a cabo en el Aero Club local. El acontecimiento, declarado de interés municipal, tuvo un masivo respaldo por parte del público que acompañó en gran número esta propuesta tan particular como atractiva.

Tal como en su primera jornada, la tarde de ayer fue excepcional en cuanto a lo climático. Ese factor fue determinante para que una gran cantidad de personas de diversas edades se acerquen hasta el amplio predio ubicado en el kilómetro 497 de la ruta 3, lugar que este fin de semana tuvo un colorido pocas veces visto.

En este contexto, los espectáculos acrobáticos no variaron en demasía con respecto a lo observado durante el sábado. Las arriesgadas maniobras impulsadas por Jorge Malatini y Roberto Buonocore fueron nuevamente las acciones más aprobadas por los presentes, quienes, asombrados, no dejaron de destacar las habilidades puestas en práctica en sus impecables aviones.

Entre las más ovacionadas fue la protagonizada por Malatini, quien a pocos metros de distancia con la superficie terrestre, hizo "de las suyas" en el celeste y limpio cielo tresarroyense.

Al igual que el sábado, las demostraciones de paracaidismo, vuelos de bautismo, exhibición de aeronaves, parapente y muestra estática fueron también las alternativas que se ofrecieron durante la tarde, mientras que el aeromodelismo, practicado por el joven cordobés Marcos Iatrino, fue otras de las actividades aprobadas por la concurrencia.

Durante la tarde de ayer, el Aero Club estuvo colmado en sus inmediaciones. Concurrido por grandes y chicos, el lugar se mostró como pocas veces visto. Dicha imagen se repitió en las afueras del predio, donde la cantidad de vehículos estacionados en la banquina de la ruta 3 fue indescifrable.

Para destacar

El experimentado piloto Jorge Malatini fue una de las personalidades que realzó este Tercer Encuentro Aeronáutico. Señalado como uno de los mejores exponentes de la acrobacia, el oriundo de Carlos Casares sostuvo que "agradezco a toda la comisión del Aero Club para traer no sólo a mi sino también a Roberto Buonocore, a Marcos Iatrino y a los paracaidistas".

En sus consideraciones, manifestó que "toda mi vida me dediqué a la aplicación aérea. También volé en Aerolíneas Argentina como piloto durante 29 años".

"En la actualidad estoy retirado y me dedico a hacer los shows en distintos festivales del país", recalcó Malatini, quien agregó que "vuelo aviones particulares y privados. Tengo aproximadamente 28.600 horas de vuelo", dijo.

Posteriormente, indicó que "a la acrobacia me dedico desde hace 35 años y lo que hago con esto es disfrutar porque es una pasión que llevo adentro del corazón".

Seguidamente, resaltó que "la actividad acrobática es muy linda y es para entrenar. No todos los pilotos hacen shows aéreos, ya que se necesita seguridad y un avión específico".

"Además de estar entrenado, no hay que volar sobre el público. En el país, no todos los que tienen avión acrobático los usan para hacer espectáculos, sino que los utilizan para uso personal", recalcó Malatini, quien añadió que "éste es un deporte que requiere de mucha disciplina y entrenamiento. Cada vez que se hace algo está todo programado".

"Sorprendido"

Por su parte, Roberto Buonocore expresó, minutos después de haber efectuado una gran demostración acrobática, manifestó que "estoy sorprendido por la cantidad de gente que vino. Es un gustazo para nosotros que nos hayan invitado para este acontecimiento".

"Yo trabajo de otra cosa, soy abogado. Desde chico hacía aeromodelismo, después me compré un avión experimental, al cual lo fui construyendo", señaló.

Entre sus apreciaciones, puntualizó que "mi familia era más de estar en la actividad de los marineros y yo, aunque parezca mentira, me mareo arriba de un barco y nunca pude ir por ese lado".

"La actividad aeronáutica uno la ve en las personas desde que son muy chicos. Cuando se tiene la pasión, hay que arrimarse al aero club. Se puede empezar con el vuelo de bautismo y después con el curso", remarcó.

Al finalizar, sostuvo que "los que volamos tenemos algo de pájaros. Al vuelo cada uno lo disfruta a su manera, a mi me gusta la acrobacia y los planeadores".

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