Fiel Beneplácito

Fiel Beneplácito
La Legislatura condecoró a la Fundación La Fiel por el comportamiento en los últimos partidos de Talleres, acto que motivó críticas y dudas por parte de muchos funcionarios. La barra defendió sus acciones y pregonó la “No Violencia”.

Lo que quiso ser un beneplácito para el plantel de Talleres, por el ansiado ascenso a la B Nacional, dicho homenaje terminó siendo minimizado por una plaqueta que la Legislatura le entregó a la Fundación La Fiel, fracción de la barra que merced de su buen comportamiento, fue distinguida por parte de los legisladores Carlos Alesandri y Carlos Presa, en un hecho inédito y sin antecedentes a nivel mundial. El recinto estuvo invadido de banderas albiazules (“No a la violencia” era la que sobresalía), cánticos alusivos y el primer piso de la Unicameral, repleta de hinchas que adornaban el ambiente. Por supuesto, más allá de la aprobación mayoritaria, hubo gente que no estuvo de acuerdo, como la legisladora Liliana Olivero de “Izquierda Unida”, quien no participó de la audiencia. Y otros manifestaron su disconformismo.

“Nosotros tomamos a este homenaje como premio al hincha de Talleres en general, al que sigue al equipo siempre, no solamente a la Barra.” Saúl Silvestre, juez de la quiebra de Talleres

Carlos Pacheco, Darío Palacios y Andrés Torres, miembros de la barra de La Fiel y por ende, de la Fundación homenajeada, exhibían la plaqueta como símbolo de triunfo. El legislador Presa, portando una remera firmada y regalada por la “Rana” Valencia, en su alocución, hizo referencia a los grandes ídolos del club, felicitó al plantel (estuvo presente en su totalidad, con el DT Arnaldo Sialle, integrantes del Fondo de Inversión y hasta el juez Saúl Silvestre) y se refirió a los hinchas institucionalizados: “Es notable que a pesar de las masivas convocatorias, no se registraron episodios de violencia. De a poco, se fue erradicando. Y ponderamos a que mantengan esa actitud, de que el deporte más lindo siga siendo disfrutado, que la familia venga a la cancha y bienvenida sean este tipo de acciones”, resaltó Presa, de Unión por Córdoba.

“Asco” de Olivero. Olivero fue la única que votó en contra en el recinto, y no titubeó a la hora de fustigar: “Esto ronda lo bochornoso. Un ridículo total. Acá en esta Cámara nos pagan para tratar temas sociales, educativos, y no para perder el tiempo distinguiendo a los violentos. Es una vergüenza y no me voy a prestar a semejante acto, que nos salpica a todos. Me da asco. Es un Parlamento, nos debemos al Estado, no a los violentos. Y eso que soy de Talleres”. A su turno, Liliana Montero, del Frente Cívico, fue más pacificadora: “Si al menos fuera una condecoración a todas las hinchadas de los equipo cordobeses, para actuar en conjunto contra la violencia, sería más entendible”.

Por lo pronto, se sienta un precedente sobre el reconocimiento a la barra, hoy devenida a Fundación. “Trabajamos en un solo sentido, no nos van a rozar las polémicas. Hacemos autocríticas del pasado, la violencia es un problema social, nos tenemos que involucrar todos los actores. Ese es nuestro espíritu, pregonamos el bien común”, expresó Torres, vocero de la Fundación.

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